sábado, 31 de diciembre de 2011

ACERTIJO



Tiene los ojos castaños,
como su abuelo, el poeta.
De momento come y duerme,
llora y hace pedorretas,
le importa un pito la crisis,
la declaración de renta,
los líos de Urdangarín
y los manejos de Hacienda.
De rana daba patadas,
ahora mama y se está quieta,
¿Qué es?: Mi nieta.
Otro problema más para el planeta.

Café con TS Eliot y Leonard Cohen

El cielo parece más ancho a esta hora indefinida, aquí las tardes son eternas y se confunden al final con la noche, el sol huye por el sur iluminando con una fría luz violeta los tejados medievales del Royal Mile.

La ciudad queda en una extraña oscuridad, que no es día ni es noche, como en un permanente amanecer, pero a las multitudes que recorren las grandes avenidas de George y Princess Street parece no importarles esta maldita oscuridad que llegó en octubre y que no se irá hasta pasado abril. A mí sí me importa, y siempre que puedo me refugio en esta fortaleza de moqueta roja y de anchas escaleras de madera que te absorben y te llevan sin esfuerzo hasta la última planta.

Y aquí estoy, sentado junto a la enorme cristalera victoriana, con un café caliente en la mesa, y TS Eliot y Leonard Cohen a cada lado, vienen de la sección de Poesía y quizá me acompañen el resto del viaje. La conversación con ellos dura poco, no puedo apartar la vista del imponente castillo encaramado a la colina, ahí en frente, castillo silencioso envuelto de lluvia negra.

Me cuesta escribir estas notas, Leonard me recuerda: “first we take Manhattan, then we take Berlín”, a mí me hace sonreir, pero Eliot no lo entiende, es de otra época, de cuando esta fortaleza no era una librería. Se me acaba el café, que parecía interminable, como la tarde, como la poesía, como la gran avenida ya desierta. El viento helado golpea con fuerza el fino cristal. Es el nuevo año, que ya amenaza por el Este.

José María Sánchez Alfonso, 31 de Diciembre de 2011

jueves, 29 de diciembre de 2011

Historias que nunca ocurrieron.

Jonathan Roadless había sido desde siempre un niño delgado y solitario. Nunca tuvo amigos, por lo que pasaba gran parte de su tiempo en casa, sin salir a jugar con otros chicos. Allí descubrió la pasión de su vida: la música. Solía recostarse al lado de su padre, un violinista de orquesta, para escucharle tocar. Para Jonathan, su sonido era demasiado vital y alegre. Le gustaban más los sonidos pesados y graves, quizás porque ansiaba dejar de ser canijo. No obstante, durante un tiempo tocó el violín y la viola, los cuales nunca le llenaban por completo.

Un día, dando un paseo por Portobello con sus padres, escuchó a un grupo de músicos tocar en la calle. Se fijó especialmente en uno de ellos, más bien en su instrumento, pesado y grande, que tocaba con un arco más largo que el suyo. Escuchó atentamente su sonido como si de un canto de sirena se tratara. Al terminar, su padre le indicó que podía preguntarle al músico el nombre de aquel instrumento. El músico le respondió: “Contrabajo”. Desde ese momento, Jonathan pasó todo el tiempo que sus estudios le dejaban, en aprender tan singular instrumento. Después de terminar sus estudios, ingresó en el conservatorio de música de Londres, donde completó su formación musical.

Por desgracia, apareció la II Gran Guerra, pero seguía siendo feliz. Aunque vivía solo en una pensión, tenía a su gran amigo musical y no necesitaba más. Por eso, cuando un bombardeo nocturno acabó con la casa donde vivía la noche de un concierto, no solo no se deprimió, pues seguía teniendo consigo lo que más quería en este mundo, sino que pensó que era el momento de replantearse la vida. Estaba solo, con su contrabajo, una bicicleta y unas cuantas libras en el bolsillo. Todo volvía a comenzar. Montó en su bicicleta, cargó a la espalda su pesado instrumento y empezó a viajar por los pueblos, en busca de su nueva vida.



"IMPRESIONANTE"

Ignoro qué hago aquí. Éste lugar me suena mucho, pero no soy consciente de cómo he llegado.
Parece una fiesta o más bien una verbena, y la gente desde luego está disfrazada, pero se les ve tan naturales que se diría que pertenecen a otra época, tal vez sean actores o quizá se esté rodando una película, el caso es que el ambiente creado es muy colorista y alegre.
Varias parejas están bailando, ellas con sus trajes largos y vaporosos, ellos con sus canotiers. La música parece un tango, pero de aquéllos parisinos interpretados con un acordeón.
De una mesa cercana me llega una conversación muy animada, y si, están hablando en francés:
  –bonne nuit, madame Pinaud.     
  –c'est un plaisir, monsieur Dupont.
  –Voulez-vous danser avec moi?.   
 –mais oui, monsieur, naturellement!.

¿Estas caras….?. Yo las he visto antes, ¿Pero dónde? Tal vez en el cine o en el teatro…
Espera…, ¡Ahora caigo!, Dios mío, no es posible, debo estar loco o soñando, ¡Porque sin duda me encuentro dentro del “Moulin de la Galette”, el cuadro de Renoir!


HAIKU .. INQUIETANTE


Mar en cólera
es bravío y con poder
espumosa ola.


Te ves oscuro,
enojado, siniestro,
 e inquietante. 


(KANET)





martes, 27 de diciembre de 2011

FLUSH

Tu precio: 30.000 pesetas,

tu valor: incalculable.

Ojos color miel,

pelo canela y merengue.

Lealtad incondicional.


Fuerte, alegre y juguetón

Eros conociste y la paternidad.

Hiperactivo

¿Castrarte fue la solución?

siempre buscando mimos

acurrucado junto al calor.


Escarchados olores y colores de antaño,

un pobre corazón que solo hace tic tac

si tomas karsivan.


Chocas con los muebles del salón,

no respondes cuando digo" Flush".

Rendido en tu colchón de cuna,

aun reaccionas ante el estomago vació.


Ahora prefieres el frió exterior,

en soledad entre los pinos aguardas.

Como en La balada de Narayama

los ancianos abandonan su aldeas

y resignados asumen su destino.


Fiel compañero de tantas primaveras

quedas tendido en la nieve callada.

Ni las estrellas ni el jazmín,

solo queda la yerta espera,

el irrevocable fin.


Ligero de equipaje será tu ascensión,

nada has de temer, no estarás solo.

Imamura,Virginia e yo te acunaremos

en la cima de la montaña pálida,

donde viste nacer el primer sol.


Mina Ghirelli

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Navidad.

De pronto es Navidad.
Diciembre es uno de esos meses del año que se te echan encima, como una red. Parece decir: ¡Que te pesco, que te pesco!
Es así.
A veces.
Si. Algunos años, irse de vacaciones es como irse de pesca o de cacería, la diferencia es que uno no es el cazador.
Diciembre…
Agosto se le parece, siempre pensé que serían primos lejanos, que debieron compartir abuelo unas tres o cuatro generaciones atrás.
Agosto se hace más largo.
En Navidad suceden muchas cosas. No es una época para que a uno le coja de improviso. Hay que estar preparado, se debería estarlo. De pronto, las calles se cubren de luces, no queda cielo donde mirar. Todo se enciende. Se vendan las estrellas a costa de ráfagas eléctricas. Con cuánto empeño todo se vuelve americano, estadounidense. Todos.
Hay mucho que celebrar.
En Navidad uno compra libros, muchos libros. Todos los libros que uno no lee fueron comprados en Navidad.
Cada Navidad es la primera y  la última. Y es ahí donde termina el año, porque si no no lo haría jamás. Y, sin embargo, ningún año es el primero, ningún año es el último. Y es este pensamiento el que hace que las personas se desgasten y que lo hagan con la misma magia y misterio con los que lo hace un desodorante de barra.
RSM.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Reunión en las altas esferas

-A ver chicos, ¿Damos ya por terminada la crisis?
-Por mi si, Pepe, según mis estudios, ya no le podemos
 sacar más dinero a los pequeños inversores de bolsa, y
 yo ya estoy un poco cansado de sembrar rumores para
 que vendan y al día siguiente comprar barato y vuelta a
 empezar. Creo que se están empezando a mosquear.
-Vale Juan, dejamos quieta ya la Bolsa. Y tú, Luis, ¿como
 ves lo de las hipotecas?
-Pues mira Pepe, va a haber que abrir el grifo, a ver si
 suben los pisos, porque ya tenemos demasiados en el
 almacén y es hora de sacarles rendimiento.
-Venga pues, vamos a conceder ya unos pocos de créditos.
 Dime Angel, ¿Cómo está el tema laboral?
-Agotado, Pepe, creo que hemos reestructurado todas
 nuestras empresas y no nos conviene despedir a más
 gente, sino, a ver quién va a fabricar nuestros productos.
-Entendido. Y tú, Félix, ¿Tienes algún directivo más para
 jubilar o puedes eliminar más sucursales bancarias?
-Que va. Pepe, esto ya no da para más. Tenemos a los
 clientes un poco cabreados y no se puede estirar más la
 cuerda, a ver si se nos va a romper…
-Entonces, ¿Damos por terminada la crisis? ¿No veis que
 se pueda sacar más beneficios de la jugada?
-No.
-No Pepe, ya está bien.
-Por mi le ponemos fin.
-Si, si, por mi también.
-Pues vale chicos, Mañana corremos la voz.
 Ya volveremos a repetirlo en unos añitos.
 ¡Señorita Lucía, saque de nuevo el champán!
     

Algún día...



Visto en panorama yo digo:

—Algún día el subnormal que presta su voz para decir estupideces se calle.

—Algún día le dará vergüenza decir que un radar puesto en las rectas con una etiqueta de "soy una maquinita de crujirte" , sirve para salvar vidas.

—Algún día los responsables del negocio dirán la verdad. Que hacen campañas de alcoholemia para comprarse los regalos de Navidad y que la vida del que conduce les importa un pito.

—Algún día los gorilas que conducen vehículos grandes y se pasan los stop y ceda el paso por el forro del alma, serán esperados en la siguiente parada y los majarán a palos, mientras Juan y Pedro se comen su donut con una taza de chocolate caliente.

—Algún día un alcoholímetro y un radar, quizá, no puedan evitar que un descerebrado se lleve al hijo de un juez o de un pez gordo de la política y entonces, se cortarán muchos problemas.

—Algún día Juan y Pedro vayan a trabajar con armaduras puestas.

—Algún día los que ponen el precio de los combustibles cuelguen de sus carteles de precios. Y ya que estamos, los que abogan por subir la luz cuelguen de los postes del tendido.

—Algún día, los políticos se matarán por un escondrijo debajo del suelo.

—Algún día entenderemos que da lo mismo que gobierne Rubiaacaba (que me espera la parienta) que Ruinoy, (el que la sigue la consigue), que seguirán intentando tratarnos como a retrasados mentales con anuncios como éste.

—Algún día, eso espero, no haga falta escribir cosas como esta.

Aquí nos dejan una felicitación, hoy, que al fin encuentro un hueco para escribir y que ha habido un discurso muy bonito que ha servido para que la gente no piense en sus problemas y que supone que sale este personaje. Y los que entran, también felicitan por compromiso.


Y yo voy y me lo creo... Es conmovedor lo bien que se ponen delante de las cámaras. Y con sus trajes (entiéndase la ironía).

Y ahora este que se va, que lo disfruten...

sábado, 17 de diciembre de 2011

La Vida, (por Kika)

Este relato fue publicado por Kika hace unos dias pero ha sido arrasado por la vorágine creadora de este club insaciable que hemos creado, como administrador del Blog y Director General de Club me he tomado la libertad de reeditarlo y pido a los demás miembros que dejen este relato en portada al menos 24 horas (!).
Y pido a Kika que se anime y continue el relato, que lo está pidiendo a gritos...

Allí estaba sentada ella, con las manos juntas en el regazo y mirando todo con gran atención. Los años le habían castigado con una pequeña chepa que le hacia ir algo encogida aunque seguia siendo alta.
Su cara estaba surcada por unas arrugas horizontales, unas verticales y finalmente algunas oblicuas formando un extraño mapa en su rostro.
Su pelo ahora rubio y corto, habia ocupado el lugar de una melena negra y rizado por la que muchos años atras había recibido el apodo de "Negritina"

Vestía un traje de chaqueta jaspeado en negro y verde, unas medias tupidas cubrían unas delgadas piernas y unos zapatos bajos, de la marca tod's cubrían sus pies. Completaba su atuendo con un collar de perlas rosas a juego con una sortija. Tenía ese estilo de señora mayor pero bien arreglada.

Miraba a su hija y quería encontrar en ella a su pequeña, su primogénita, aquella niña gordita y mimada por todos que había sido la que mayor alegría le había proporcionado.

Volvió a mirarla y sus ojos, ya cansados, vieron en la cama del hospital a una mujer de sesenta y dos años, con los ojos cerrados.



Kika Perez-Solero Puig

viernes, 16 de diciembre de 2011

A TI, MI AMOR, MI TODO

Atardecer de otoño, el aire limpio,
el sol se hunde en el mar con destellos de esmeralda.
Pero yo ya tengo la belleza.

El parque tapizado de hojas secas,
dos ancianos, unidos en sus manos, se miran a los ojos.
Pero yo ya tengo el amor.

Una mujer de cara sonriente,
acuna entre sus brazos al hijo que ha nacido.
Pero yo ya tengo la ternura.

Cae despacio la nieve, detrás de los cristales,
la chimenea encendida, un libro en el regazo.
Pero yo ya tengo la tibieza.

Porque yo te tengo a ti,
mi calor, mi belleza,
mi amor y mi ternura.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Voces en el desierto

Son las ocho de la mañana. Ella se ha levantado hace media hora y ya está el café y las tostadas en la mesa. El se sienta a desayunar y retoma el dialogo que iniciaron antes de acostarse.

__A partir de los cincuentas ya se pasó el tiempo de volver al colegio.

__Aprender no es cuestión de edad, más bien tiene que ver con la curiosidad, la vitalidad...

__No es necesario ir a un curso de escritura para aprender a escribir, basta con leer a los clásicos. Allí está todo.

__Eso lo dices tu para justificar que no haces nada aparte de tu trabajo. Solo te interesa la lectura y la ginebra..

__Tu sigue yendo al colegio...

__Pues a lo mejor me matriculo en la universidad. Me atrae la carrera de arquitectura.

__Como eres tan buena con las matemática...Además eso se hace a los veinte.

__Gracias por animarme. Me encanta empezar el día con alguien tan positivo como tu.

__A mi lo del positivismo me la trae floja.

__Piensas como un viejo, como si ya estuvieras muerto .Para mi el deseo de saber cosas nuevas es síntoma de estar vivo, de salud mental, en definitiva.

__¿Como puedes hablar de salud mental, si llevas toda la vida con el orfidal?

Ella respira hondo y no contesta.

Un Barco de Piratas

Cuentos entre amigos
poesía entre sonrisas
relatos en las miradas
reacciones químicas
gritos y algaradas.

Risas de camaradas
Moet chandon a tuti plen
Vaya año de escritura
Cursos y mas cursos
Café y más café.

¿Quién nos diria en Abril
que 12 locos sin idea de escribir
enamorados de Marbella, y de vivir
seguirían a otro loco de remate,
que sólo habla del levante
el que creó el club y el blog, y una hipótesis,
para poetizar, y para reir?
para llegar al apoteosis.

El año siguiente vendrá
cargado de poemas
con nueva rima y musicalidad
con inspiraciones de otro tiempo
Poniente, Levante, Sur y Terral
Que no pare el viento, ni la amistad.

Dicen que en el Mar de Alborán
el 16 D se perdió un barco
cargado de poetas
ninguno pagó el viaje,
todos piratas al abordaje,
con mucha jeta y sin una gorda
y el capitán que no cobraba,
se tiró por la borda.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Caía ya la tarde

Caía ya la tarde en una ciudad encogida de frio, la niebla empezaba a bajar desde las colinas cercanas, y se colaba lentamente por los pórticos, de donde no saldría hasta la mañana siguiente, Bologna se hacía inhóspita si que te dieras cuenta.

En la Piazza de Santo Domenico ya no había casi luz y las farolas todavía no estaban encendidas, la fachada de la basílica apenas se distinguía y se imponía por su enormidad y su color ocre oxidado por los siglos, en las enormes losas del suelo de la plaza se reflejaba la luminosidad de la decoración de Navidad de la cercana Via Garibaldi. Se me hizo irresistible entrar en la iglesia.

Tras empujar la pesada puerta de entrada y oír el crujido de los goznes, entré en un espacio oscuro y de una enormidad que cortaba la respiración. Silencio absoluto, algunas velas de ofrenda encendidas por beatas eran la única señal de vida, la danza de las diminutas llamas, provocada por mi paso cercano, creaba un ambiente fantasmal en la nave y hacía que los santos y los apóstoles me miraran de forma siniestra, lo cual no ayudaba nada. Pero yo avanzaba.

Pude llegar cerca del altar después de unos pasos que se me hicieron eternos, “esto no es un relato, ni una novela” – pensé - , “aquí no va a aparecer mi protagonista de Berlín, ni siquiera mi mujer, que está tan tranquila en la cafetería del hotel”. Ahí dentro la oscuridad y mi cobardía iban de la mano, yo solito me había metido allí y sin ayuda tendría que salir.

De repente algo sucedió que me hizo girar la cabeza hacia lo que parecía una capilla lateral con una escultura inmensa de la Madonna que me observaba fijamente, mi garganta tragó saliva y mi cuerpo se pegó a una columna de mármol helado; un resplandor surgió de la nada e iluminó una figura cubierta de un sotana blanca, como un ángel muy anciano.  La figura levantó una mano que irradiaba claridad, “estoy presenciando un milagro” – pensé - “esto no me lo puedo creer”, me aferré más a la columna y pude ver como el anciano abría los ojos con espanto mirando al resplandor y dijo algo en italiano como “¡ mio Dio, mio Dio, incredibile !”.

Conseguí despegarme de la columna y atravesé la nave de la basílica como perseguido por el mismo diablo, empujé la doble puerta con rabia y ya sobre las escaleras de piedra, en una piazza completamente oscura, respiré hondo.

“¡ joder que susto con el fraile ! – dije en voz baja- y el tio tiene conexión directa con….no puede ser, no puede ser”. Me metí por los pórticos, con la piel erizada por la posibilidad que tuve de mirar la pantalla de ese teléfono y haber memorizado el número de donde procedía el mensaje…..

martes, 13 de diciembre de 2011

Invitación a un banquete


Si estás por Marbella o los alrededores, ven al Hospitalillo  el viernes 16, a las 20.00 h.
a disfrutar de una Fiesta de la Poesía, ofrecida por El Club de los Poetas Urbanos.
¡Lo celebraremos con cava!

lunes, 12 de diciembre de 2011

La vida

Allí estaba sentada ella, con las manos juntas en el regazo y mirando todo con gran atención. Los años le habían castigado con una pequeña chepa que le hacia ir algo encogida aunque seguia siendo alta.
Su cara estaba surcada por unas arrugas horizontales, unas verticales y finalmente algunas oblicuas formando un extraño mapa en su rostro.
Su pelo ahora rubio y corto, habia ocupado el lugar de una melena negra y rizado por la que muchos años atras había recibido el apodo de "Negritina"

Vestía un traje de chaqueta jaspeado en negro y verde, unas medias tupidas cubrían unas delgadas piernas y unos zapatos bajos, de la marca tod's cubrían sus pies. Completaba su atuendo con un collar de perlas rosas a juego con una sortija. Tenía ese estilo de señora mayor pero bien arreglada.

Miraba a su hija y quería encontrar en ella a su pequeña, su primogénita, aquella niña gordita y mimada por todos que había sido la que mayor alegría le había proporcionado.

Volvió a mirarla y sus ojos, ya cansados, vieron en la cama del hospital a una mujer de sesenta y dos años, con los ojos cerrados.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Liberación

A la once de la noche vino a verme
me acarició la cara
buenas noches
Soñar

Esta mañana temprano me la encontré
esperándome sobre el mar
luz naranja apacible
Calma

Suavemente me empujaba al pedalear
mientras yo la miraba
en el cielo 
Flotar

En casa me esperaba trabajando
con una gran sonrisa
pelo dorado
Besar

Al abrir las cortinas de mi despacho
allí apareció otra vez
estoy contigo dijo
Calidez

Se pasea conmigo por la avenida
me coge la mano
tomo café
Sonrisa

Yo sé que me la encontraré
 siempre va conmigo
soy feliz
Felicidad
 

martes, 29 de noviembre de 2011

Súbete al Tranvía

Súbete al tranvía de color azul
contaremos las estrellas del rio
son de colores que nunca viste tú
te sientas a mi lado, me miras, me rio.

Este tranvía no llegará al mar
bajaremos en la próxima estación
donde nos podamos sentar, contemplar
una orilla plácida, la perfección.

Un buen libro, un iphone, una canción
no importa donde viajemos, qué más da
perdón, solo quise hacer el amor
te mentí, solo quería tu calor.

Te perdono si lo pides con pasión
yo se que este tranvía no va al rio
es un velero blanco que va al mar
si me quieres, no me vuelvas a engañar.

Vamos a navegar en mi velero
a componer poemas y a soñarlos
un cuaderno rojo, un lapicero
poemas azules, poemas blancos.

Léeme ese buen libro por favor
mándame un beso con tu iphone negro
cántame esa canción de surf y de amor
me lees, me cantas, como me alegro.


En el barco de mi imaginación
tú estás a estribor, te vas a enamorar
fondearemos mas allá en altamar
bucearemos hasta el fin de tu alma
salta a la arena de una isla nueva
sal, viento, orilla, agua azul y en calma.

sábado, 26 de noviembre de 2011

La estrella luminosa


Vienen las penas cantando

no se que coplas mordaces,

yo les pido que se vayan

y ellas se vuelven audaces

y se me enredan al alma

y me gritan y se placen

en sacudirme la entraña

en envolverme en sus ayes.

Abro los ojos y veo,

allí lejos sobre el mar

una estrella luminosa

que no se quiere alejar

y que al sentir mi mirada

tan cuajada de pesar,

se sacude toda ella

y me salpica al pasar

borrando todo lo oculto

quitando la oscuridad.