sábado, 25 de junio de 2011

El perro color ceniza

En la entrada del club hay un perro sin atar, de color ceniza y mirada orgullosa. Hace varios meses que lo veo alli y nunca he coincidido con su dueño. Suele estar tumbado como custodiando la entrada, pero nunca traspasa el umbral. La entrada de perros está prohibida, pero él no lo sabe. Cuando paso por delante, me mira de reojo sin inmutarse. Es un perro elegante y bien vestido. Elegante, por su corte de pelo impecable. Bien vestiso, por los collares de diferentes colores que lleva, algunos con pedrería y otros con brillantes.


Cuando me ve llegar al club con Rufo, mi snauzer, de mirada inquieta y corte de pelo hippie, se apresura a dejar claro quien es el que domina. Rufo intenta jugar, pero él es mucho más sabio. Se acerca, le olfatea, marca territorio y se aleja. Sabe que Rufo tiene que estar atado. El es libre y elige su sitio. Es consciente de la superioridad que le da su libertad.

Un día. al salir del club, el perro color ceniza se levantó a mi paso y me miró con recelo. No suelo acariciar a los perros ajenos, pero ese gesto tan educado me enterneció y para tranquilizarle le saludé amablemente. Como toda respuesta, recibí un intento de mordisco que logré esquivar. Desde entonces. cada vez que me lo cruzo, soy yo quien le mira con recelo.


Sigo sin conocer a su dueño.

3 comentarios:

  1. Me encanta tu relato Elena !! transmite mucha ternura y a la vez no es pusilánime ni ñoño, me puedo imaginar perfectamente al perro elegante y orgulloso....y tu Rufo también. A mi me gustan este tipo de relatos de la cotidianeidad, de cosas que ocurren a diario y a nuestro alrededor continuamente y sin que nos fijemos o les demos importancia, hasta que alguien, como en este caso Elena, lo capta y hace el esfuerzo de convertirlo en Literatura !! Me quito el sombrero Elena...un beso y buen fin de semana literario.

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  2. Si nos ceñimos al tópico de que las mascotas adquieren parte del ser de su dueño, creo que tienes suerte de no conocerlo. Visto como es el perrito color ceniza, con sus mordiscos a diestro y siniestro, me puedo hacer una idea de cómo debe de ser el caballero "encantador" que lo cuida o que simplemente lo tiene. Pero descuida, que si algún día me lo encuentro, te lo presento.

    Por cierto y ya que en nuestra reunión de aquel viernes salió el tema de los libros "Contra el viento del norte" y "Cada siente olas" te puedo decir que Daniel Glattaeur tiene otro libro "La huella de un beso" que está en booket y cuesta 8 euros, creo recordar, que es muy recomendable, muy tierno y muy divertido, y precisamente, el protagonista es un braco alemán de pelo duro...

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  3. Muchas gracias chicos!!! Literarura! eso es una palabra de las grandes para este minirrelato, pero me encanta que me animéis tanto.
    Juanjo creo que tienes razón con lo del dueño del perro, seguro que no merece la pena conocerlo. Pero sabes una cosa, he continuado el relato y ya conozco al tipo ese, me lo he creado yo misma. El miercoles le váis a conocer.
    Voy a comprarme el libro de Glattauer, Gracias.
    Besos.

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