jueves, 16 de junio de 2011

La estrella polar

Ejercicio final del curso de escritura:



Mira la estrella polar
que se enciende en tu vestido
de la aurora boreal
que esta noche busca un nido.
Tu soledad se ha marchado
en el talgo del olvido
buscando un aire solar
que la alivie y le dé brillo.
Mira la estrella polar
que esta noche está contigo,
que expulsó tu soledad
enviándola al exilio.
En el balcón de la luna
se matizan los sonidos
bellos, graves, de tu voz
que a tu lado yo respiro,
mientras oígo tus palabras
y las guardo aquí conmigo.
¡Y qué bellas tus palabras
de destellos amarillos!
Como el polvo de una estrella
que hoy invita a tus vecinos
a que escuchen tus historias
que nos trae tu aire limpio.
Mira la estrella polar
mientras rompes el sigilo
de tus noches anteriores
donde solo había hastío.
Ahora debes gritar,
enfrentarte a tu destino,
tu soledad se ha marchado
y el sueño pende de un hilo,
atrápalo con tu voz...
Luego sigue tu camino.

2 comentarios:

  1. Hay estrellas solitarias
    y estrellatos bipolares.
    pluralistas circunstancias,
    soledades singulares.

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  2. "Soledades singulares" sí. Es obvio que la soledad será singular y mi idea cuando escribí el romance el último día del curso, con el halo de tequila todavía recorriendo el esófago ^_^, fue un texto que invitara a romper esa soledad, mandarla de viaje en el talgo del olvido. Quizá no haya nadie, quizá los vecinos se animen a escuchar las historias, o quizá te quedes tú solo contemplando, pero la figura de la estrella polar, ya rompe, de cierto modo, la singuralidad de la soledad.

    Un abrazo Hugo y gracias por este cuarteto de octosíabos que es precioso.

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