miércoles, 29 de junio de 2011

LUZ AÑIL

LUZ AÑIL

Julio restregó las manos contra el pantalón. Le costó deshacerse de tanto barro. Confuso, el muchacho se esforzaba en entender cómo había tropezado, perdido el equilibrio, rodado y caído de bruces sobre la superficie poco profunda de un antiguo pozo, cuando, súbitamente, fue sorprendido por insolentes luces de varias lámparas de gas. Hasta ese momento, no se había percatado de lo rápido que había transcurrido el tiempo; se había hecho de noche.

Tras las lámparas, unas figuras celebraban a voces el encuentro de un ileso Julio Verne, desaparecido desde el mediodía. Desconcertado, Julio abandonó el lugar con el resto del grupo no sin antes reparar en una luz de color añil que iba consumiéndose cerca de donde había tropezado. Lo hacía paulatinamente, hasta desaparecer.

Mientras disfraza, la luna, la soledad con su reflejo y sueñan, las nubes, con pasear a almas malheridas, cansadas y engañadas por la vida, fuerte sigue latiendo el corazón de una Naturaleza real y sabia. Es ella la que, en su silencio, rige el imperio de tierras, aguas y cielo; es ella la que decide cuándo retirar el velo para mostrar, a quien quiera y pueda ver, nuevas verdades; es ella la que ordena la coexistencia de infinitas dimensiones; es ella la que elige al nuevo paladín.

Las luces de color añil, portadoras de sabiduría, han coexistido con el resto de las verdades desde que existe la vida. Sólo los elegidos las atraviesan con el fin de aportar avances a la Humanidad y evitar el estancamiento espiritual y del conocimiento de la especie. Pero nuevamente será la Naturaleza quien confiera el perpetuo olvido a quienes hayan sido atraídos por ésta luz; a quienes hayan volado por su sabiduría; a quienes hayan despedido con una mirada erudita su destello color añil.

Y mientras juegan, las aguas, con peces de cristal y contemplan, las montañas, mudas, la frágil tierra, la Naturaleza que las subordina, decepcionada de la involución, decide el cambio.

Nacerá un varón, no sometido a la irrefutable ley del olvido. Buscará las luces de la sabiduría, porque podrá verlas y entenderlas. Se convertirá en un humano deseado, por la paz y el amor que irradia. Al cumplir los dieciséis años, emprenderá un largo viaje hacia los bosques del norte de Europa. Y cuando la creencia de su posible muerte comenzara a yacer en bocas de aquellos que le amaban, resurgirá. Transformado, mostrará una aureola visible del mismo color añil que la luz que le había dado refugio durante tanto tiempo, color que contrastará con una tez casi transparente. Su cuerpo adquirirá una constitución más fuerte, más robusto, y del hueso coxis, nacerá una larga cola en forma de espiral. Resurgirá una nueva especie, más pacífica, más sabia. Será el fin de la raza humana. La Naturaleza eligió, la Naturaleza decidió, la Naturaleza cambió.

7 comentarios:

  1. Hola a todos, espero no decepcionaros con éste relato; por fin "arranco" en el blog.Lo escribí hace unos meses. Juanjo ya lo conoce y me proporcionó unos consejos útiles y buenos.
    Un fuerte saludo a todos y mañana (antes de la reunión)aporto mi parte a "La Servilleta de Lino".

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  2. Viaje al centro de la tierra, nada menos que un tropezón del visionario Julio Verne.
    Carolina sale en su rescate tras su huella añil;
    se adentra en las profundidades misteriosas subyacentes y es tocada por la energía mutante de la naturaleza.
    ¿Quién será el varón de la espiral pacifista?
    Buen argumento para un guión de cine.
    Espero un par de entradas para su estreno.

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  3. Vaya, vaya con Carolina, que callado te lo tenías...uff me ha gustado tu escrito, está muy elaborado, se ve que te lo has currado mucho y eso tiene mérito. No se como calificarlo: relato breve?, de ficción, inicio de una novela que te traes entre manos?, microrrelato, no se...

    Muchas gracias por participar Carolina, a ver si se anima esto con las mujeres del Club , que sois buenas de verdad.

    Esta tarde nos vemos en la sede oficial del Club, y para entrar hay que mostrar el carnet de socio y el escrito sobre el Azar, el carnet cuesta sólo 10 euros (en efectivo por favor), no quiero cheques..que hay mucho gañán en el Club.

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  4. Di, ¿Es Rubalcaba el de la cola? ¿Eh? Es ÉL, ¿Verdad? Di, di, Es ËL, ¿A que si? ¿Eh, eh?

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  5. Bravo Carolina!! Por fin te leo.

    Momento desdichado para mi, es cuando más me gusta leer porque estoy más sensible.

    Siento tanto no haber estado en la reunión de hoy

    Bss

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  6. Un relato bien escrito que encierra, en sus letras, un mensaje muy revelador. Esas verdades que pueden verse o no, están ahí. Hay situaciones que las cosas son más simples de lo que parecen y es el compotamiento de todos nosotros, que parece que nos gusta complicarnos la existencia, la que impide que se puedan ver esas verdades que, al final de todo, son tan sencillas (y hermosas) como una luz añil.

    Esperemos que la Naturaleza designe pronto a su paladín, a quien considere capaz de apreciar las nuevas verdades y enterrar la superficialidad del mundo cada vez más vacío.

    Me ha encantado, esta parte: "Y mientras juegan, las aguas, con peces de cristal y contemplan, las montañas, mudas, la frágil tierra, la Naturaleza que las subordina, decepcionada de la involución, decide el cambio." Qué hermoso es ese juego del agua con los peces de cristal. Y concuerdo en la tristeza que provoca la involución de la especie.

    Excelente estreno Carolina, tu andadura no podía haber comenzado mejor. Ahora queda que sigas deslumbrando con tu parte de la Servilleta de lino.

    Que tengáis todos un buen día.

    P.D. La noche de ayer fue memorable, es complicado aprovechar tanto el tiempo como lo hicimos en aquellas dos horas y medias. ¡Gracias chicos!

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  7. Muchas gracias Hugo,José María,Silvia,Juanjo por vuestros comentarios.¡José Luis!, ¡no era esa la idea!,ja,ja,ja.
    Un abrazo.

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