viernes, 24 de junio de 2011

Servilleta de lino (5)

No se había despedido. Tuvo un mal presentimiento. Una copa vacía y una servilleta de lino usada y olvidada sobre la mesa con un mensaje escrito con caligrafía ebria, "adiós". El viento leve la mecía. Un teléfono móvil apagado o fuera de cobertura. Maldito cabrón. Eso era lo que le había dejado, pero siguió buscando. Y por accidente, en su estudio, lo encontró. Otro dispositivo pequeño que servía para todo menos para hablar. ¿Derecho a la intimidad? ¡Ja! Ni hablar. Aquella ya no era su casa. Lo tomó entre sus manos y empezó a recaudar información. Las imágenes le regalaron lágrimas y humillación, y los mensajes, certeza. Conocía el lugar donde el muy cobarde se había ido. A su mente acudió el profesor del curso de escritura y el deseo de quitarse las penas con él. Podía hacerlo sin sentirse culpable ¿no? Sí, si ya en su mente se habían vivido todas las fantasías imposibles, ahora estaba decidida a hacerlas posibles... y reales. Luego pediría explicaciones, al menos el valor de la palabra, aunque no tuviese derecho pero ¿qué importaba? El corazón no le dolía, hacía mucho que actuaba en aquella función. La costumbre le decía que se tenía que sentir mal, pero no se sentía así, mal. Esa era la verdad. Ahora sabía por qué no se había despedido. No pensaba volver.

En la estación de Sants, el AVE procedente de la Puerta de Atocha, arribó a las 2:37 Post Meridiano.

7 comentarios:

  1. el viento leve, caligrafía ebria.....

    Y un profesor de escrituraaaaaaa, pena que Alvaro no lea esto ¡¡¡

    qué era el dispositivo pequeño? pero me imagino que otro móvil con mensajes no?


    seguimos con el suspense....

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  2. Si, Kika, con fotos que traen lágrimas y humillación y mensajes que traen certeza. Es una crítica a esos cacharros novedosos que si cámara, que si grabadora, que si GPS, que si medidor cardiaco, en definitiva, que vale para todo menos para hablar. Es el teléfono móvil extraoficial, aunque los gin tonics hicieron olvidar al pobre Carlos, que se lo dejó en Madrid.

    José María se tiene que estar echando las manos a la cabeza ^_^. Nos estamos cargando su idea a marchas forzadas. Álvaro ya nos leerá, no te preocupes, pero verás cómo sí.

    Gracias Kika, y como dices, que siga el suspense...

    Que tengáis una buena tarde y un mejor fin de semana.

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  3. Como me alegro de que alguien se acuerde de la mujer!
    Pero esto se pone difícil! Como se llama la tía? Con quien esta liado
    Con los móviles hay un poco de lío no?
    Feliz fin de semana. Besos

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  4. Vaya tela como pones a mi Carlos, que si cobarde, que si cabrón, pero si Carlos es un buenazo de la vida, si la aguantó 23 años....

    Que pena que nadie le haya recargado el móvil en el AVE, estaba esperando una llamada muy importante que iba a cambiar el curso de la novela, y tambien de la vida de Carlos, porque le iba a llamar ella, es decir.....

    Pero al llegar el tren , a 2,37 , en el andén estaba esperándolo, se iban directamente a picar algo ligero al café de la libreria La Central, o eso creo

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  5. No dudo que tiene el cielo ganado José María ^_^, faltaría más. Pero no me parece correcto salir pitando sin decir nada, no, eso no. Y aquí contará la experiencia personal de cada uno, pero creo que la mujer ha sido hasta magnánima con él, sabiendo como se ponen... (sin ánimo de levantar polémicas), que los miembros femeninos de este club sois todas encantadoras (y no es peloteo, que conste)

    A picar, sí, a picar, ¿para qué perder el tiempo picando? Isabel, por favor, sácanos de dudas.

    Elena, creo que la mujer no necesita un nombre, así podemos llamarla como queramos, pienso que necesitaba una historia, y he intentado que la tenga, tomando tus datos sobre ella. Creo que los móviles siguen jugando su papel, el suyo que está sin batería y el otro, que era el que usaba para comunicarse con la faceta poligámica que mencionó Hugo, que, por culpa del alcohol, ha olvidado y la mujer ha encontrado. Ahora ella sabe todo y los compañeros tienen material para seguir jugando.

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  6. Todo aclarado Juanjo.
    Pero que conste que ella también ha aguantado lo suyo, que se ha pasado la vida planchando servilletas de lino y manteles de hilo... jajajja
    y de los niños no podemos decir nada, porque creo que alguien ya se los ha cargado de antemano. No hay niños que valgan, asi mejor, menos problemas.
    Josemaria tiene razón, alguien debería haber cargado el movil de Carlos. Una conversación en el silencio de los vagones del ave habría estado bien. Pero ahora ya estamos en Sants.
    Apuesto que Isabel tampoco pierde el tiempo picoteando..... jajajja.
    Estamos a la espera, Isabel.

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  7. Fijo que sí Elena, la pobre también ha aguantdo lo suyo. Los dos tienen el cielo ganado ^_^. Barcelona, el comienzo de una vida nueva para Carlos, y su ya ex mujer...

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