viernes, 1 de julio de 2011

EL PERRO COLOR CENIZA (2)

Lejos de este suceso, en el tiempo y en el espacio, tuve la ocasión de conocer en una feria de antigüedades a un personaje de características similares.
Se trataba de un hombre de mirada orgullosa, color blanco y sin atar.
Nadie me lo había presentado, pero cada vez que pasaba delante de su puesto de joyas antiguas, me dejaba paso y me miraba de reojo sin inmutarse. Era un hombre elegante y bien vestido. Bien vestido por sus pantalones beige de raya impecables, su camisa azul de lino impoluta y sus zapatos de ante marrón. Elegante por su forma de llevarlo.

Me interesaba su puesto porque tenía una sortija antigua de platino y brillantes, similar a la sortija de pedida de mi madre que yo había heredado. Mi timidez me impedía preguntar el precio. Mi curiosidad me retenía cerca merodeando. Por fin apareció un amigo que sería mi salvación.

- Disculpe ¿Qué precio tiene esta sortija? – preguntó mi amigo.

El vendedor se acercó, observó a mi amigo, cogió la sortija y se alejó sin responder.

- Oiga! Le he hecho una pregunta.
- La sortija no está en venta – respondió insolentemente, con la superioridad del que sabe poseer algo preciado.

Nos miramos con perplejidad, sin dar crédito a lo ocurrido y decidimos ignorarlo.
El vendedor se dio media vuelta, se sentó en una banqueta color avellana y abrió un libro por la última página. Junto a él, un perro sin atar, de color ceniza y mirada orgullosa custodiaba su lectura.

3 comentarios:

  1. No sé por qué sabía yo que el dueño tendría más que ver con la vertiente mordedora de su animalito adorable que otra cosa. Un hombre elegante y bien vestido que, por un motivo cualquiera tiene un perrito especial y muy parecido a él. Un hombre bien parecido en el aparentar y no en el ser. ¿Se puede saber para qué se lleva una sortija a una feria de antigüedades de carácter comercial y mostrarlo si no pretende vernderla? A no ser, claro está que sea solo de exposición. Pero si fuera ese el caso, la pregunta del precio no hubiera sido formulada...

    Elena, aquí hay más que contar ^_^. Te has hecho un filón con perrito de color ceniza. ¿Por qué el bien parecido de mala educación no quiere vender la sortija? Se esperan nuevas entregas.

    Un beso y buen fin de semana.

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  2. Se dice que lo escaso es más valioso; nunca está de más agregar valor con una sortija destacada, de alguna forma atrajo tu interés y tu mirada, él había conseguido su próposito, no necesitaba vender, tan sólo conocer quién compartía sus preferencias. Una sortija, un libro y un perro.

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  3. Me he metido en un lío! Ya saldré de esta...
    Gracias Hugo! Me gustó tu comentario.
    Un abrazo a los dos.

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