jueves, 14 de julio de 2011

TRES HAIKUS Y UN SOBRE CERRADO

POETAS URBANOS            ATARDECER                  PASEO MARITIMO

Cuarenta días,               Se pone el sol,                Paseo a mi perro,
mil versos en el aire,       un pescador dormita,       el canto de una rana,
la luna espera.               Mediterráneo.                gaviotas blancas.



        El sobre llevaba tres días sobre la mesita, en la dirección mi nombre y el de ella en el remite. No me hacía falta abrirlo, conocía el contenido y no quería que sus palabras me causaran aún más dolor.
      Lo sabía, sabía que no podía durar. Ella era demasiado para mí porque, ¿Quién soy yo?. Un tipo vulgar  y aburrido, sin imaginación y sin recursos. Muy poco para una mujer tan capaz, tan extraordinaria, tan segura de sí misma y tan divertida. Sabía que éste día tenía que llegar pero no puedo soportarlo, toda mi vida gira a su alrededor, sin ella ya no soy nada, ya no tengo esperanza, ya no me vale la pena vivir.

      Al día siguiente, el vigilante, alertado por la limpiadora, se agachó y cogió el sobre que estaba en el suelo, junto al cadáver y el frasco de Sinogan vacío.  Lo abrió cuidadosamente y leyó:

“Amor mío, estoy en Santander, liquidando todas mis pertenencias y despidiéndome de todos mis amigos. En cuatro días estaré en Madrid, ya para siempre a tu lado, junto al hombre más maravilloso e interesante que he conocido en mi vida.
Hasta muy pronto.  Te quiero.”
   

3 comentarios:

  1. El primer haiku, el de los poetas urbanos es simplemente perfecto. Cuarenta días llevamos en órbita, si no hemos llegado a los mil versos, por ahí andaremos y la luna espera, y veremos a ver si no se cansa de esperar... Creo que voy a retomar los ensayos de Max Estrella y voy a representar "Luces de bohemia" yo solo para que no se vaya. El segundo haiku también es transparante. Aquí y ahora. Es fácil imaginarse el atardecer, el pescador con su cabezadita en ese Mediterráneo increíble que tenemos. Y el tercero sigue en la línea del momento. solo tienes que ir a pasear por la tardes, o si lo haces desde la orilla del mar, hay lugares donde se da todo lo que cuentas. Se cumple a la perfección los objetivos del haiku oriental. Y las cosas bien hechas, no hay que darle muchas vueltas, hablan por sí mismas.


    El relato del sobre es impresionante. Y expresa a la perfección lo negativo que es sentirse menos que nadie. Yo sigo manteniendo que quizá, cuando alguien está muy enamorado, y queda claro que el protagonista de esta historia lo estaba, se tiende a endiosar a la persona amada y la certeza de que algún día ella encontrará a quien se la merezca de verdad, porque uno se sentirá muy poco, demasiado poco para compararse a la perfección con la que el amor pinta al ser amado y que cuando llueve un poquito se va, no permite gozar de esa felicidad presente que es tener a la persona que amas a tu lado, o en este caso, en tu pensamiento. Y al mismo tiempo, veo una crítica burlona del que da las cosas por sentado antes de tener pruebas claras. Opino que eso es un mecanismo de defensa que protege del dolor. Ella es perfecta y uno es muy poca cosa. Si me va a decir que no, para qué voy a insistir, para qué voy a luchar, para qué voy a abrir el sobre... Y en ese sobre, cuando ya no hay remedio, estaba una sentencia de lo que es la felicidad.

    Muy bueno José Luis, lo que pueden hacer pensar unas quince líneas llenas de situaciones que se dan día a día. Enhorabuena

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  2. Ese sobre cerrado es la prueba justificada de que las cosas nunca pueden darse por sentado. Ironías del destino , malas jugadas de la suerte ,una baza mal cortada...o ¿ tal vez un te quiero llegado a destiempo ? Una historia con un final irremediablemente injusto.

    Y ahora me pregunto:"¿Tiene precio una vida?"
    ¿Abrir ese sobre a tiempo equivaldría a seguir viviendo? ¿ De quién sería la culpa ? ¿ Del destino , del tiempo , de él , de ella o de un simple sobre cerrado ?

    Si has sabido arrancarme tantos interrogantes Jose Luis , solo me queda felicitarte por ello, has sabido intrigarme, y esa es la base de un buen relato.

    Un Saludo.

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  3. Me siento culpable por la pobre luna, abandonada. Tantos días esperandonos...!

    El relato me ha gustado mucho, un argumento muy interesante. Y un buen desenlace. Pero,ese hombre no era para ella, un hombre tan inseguro, con la autoestima tan baja, para una mujer que es capaz de tomar decisiones tan importantes ella sola y con esa capacidad de sorprender! Ese hombre no puede ser ni tan maravilloso ni tan interesante como ella escribe. No crees?
    Y respondiendo a la pregunta de Raelynn sobre quien sería el culpable, para mí no hay culpables, y de haberlo sería única y exclusivamente el muerto, ni siquiera el destino. Es una opinión, claro.

    Buenas noches a todos los que esten despiertos!

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