jueves, 29 de septiembre de 2011

DE LA CERVECITA CON EL PIRATA

                                      

No pude mirar hacia atrás, si lo hacía me arriesgaba a girarme 180 grados, bajar por la cuesta, y ocupar la ruina y el terrenito con vistas al Mar. No pude, siempre he sido un cobarde para estas cosas, a la hora de la verdad siempre me echo para atrás, y esta era una de esas “hora de la verdad”. Eran exactamente las 7,15 de la tarde.


Mi mujer ya subió hasta el pico que domina la Cala, a 200 metros de altura sobre mi cabeza y haciéndome gestos extraños, parecía tan diminuta allí arriba. Fue un momento de debilidad, por mi mente abrasada por el sol se paseó un pensamiento dulce y cruel a la vez, “ella tan lejos, yo aquí sediento, el manantial al lado, las palmeras, el castillo del pirata, el terrenito con la ruina a solo 10 metros cuesta abajo…..”, mi mente me quería decir algo pero mi Yo no lo cogía, me pasé la camiseta por la cabeza para empapar todo ese sudor con pestazo a hippie.


En esos líos andaba mi mente metida cuando noté un toque en mi hombro, un palo me golpeaba levemente por la espalda, efectivamente era él, con su taparrabos y su coleta, con toda la mugre que pueda acumular un humano en su piel, y alto como un semáforo. Me preguntó que si tenía sed, y una voz desde lo mas profundo me dijo “dale las gracias y sube por la cuesta arriba sin pararte”, pero se desencadenó la conocida Secuencia de Respuesta Automática: Yo estaba sediento, mi boca dijo Si, y mi mano cogió esa lata de cerveza de Mercadona. 


“Vente pa dentro que me están haciendo una limpieza de diente”, yo le miré el diente y le seguí hasta el patio del castillo, allí tenía instalado un sillón de peluquería de los años sesenta y un espejo que colgaba de la rama de una higuera, y las dos mujeres allí plantadas con todo su instrumental, una dentista y la otra protésica. Pero sin bata blanca ni zapatillas, ni gorro ni guantes, nada de nada, estaban en pelota picada haciéndole la boca al pedazo de pirata, colocándole El diente en su lugar y pasándole ese aparatito del demonio que lo pulía dejándolo como una perla.


Pagó la factura con tarjeta de crédito de Unión de Bancos Suizos y las mujeres se marcharon muertas de risa cuesta abajo a gastarse el dinero en el Café de los Hippies, con los 60 euros cobrados les  llegaría justito para dos menús "Suspensión de Pagos", el especial, el último de la lista, escrito en letra pequeña y con un * borroso escrito a lápiz en un trozo de lata de berberechos en aceite Oleicoelemental. El precio estaba escrito en el revés grasiento de la tapa, 30 euros incluido un crepe de nutela y un café normal, 33 si es con leche omega tres. El problema es Europa.


“Si quieres te hago una radiografía de la Crisis”,  yo ya estaba sentado frente al sillón de peluquería y con media cerveza bebida todo me parecía perfecto, así que le hice un gesto de “adelante” con la cabeza y el pirata se lanzó: él fue uno de los supervivientes del desplome de las Torres Gemelas, cayó desde planta 47 y se salvó, no sabe explicar cómo, pero no pudo sobrevivir al desplome del Nasdaq. Se trataba con Warren Buffet, con Madoff y hasta con D.S.K.   
Y al oír eso reaccioné rascándome el bolsillo pensando en el precio de la cervecita Wasteinner de Mercadona, sin alcohol.

El apestoso pirata siguió hablando sin control como una cacatúa del Caribe, yo entré en un estado mezcla de muermo y angustia vital, y la vocecita desde lo más profundo me susurró: cuando llegue a la Doctrina del Shock, la de Jean Claude Trichet, tírale la lata a la cara y sal corriendo, pero cuesta abajo, se valiente ahora…..

(Nota del Editor: del precio de la cerveza se informará en el siguiente capítulo, se siente, es para enganchar al lector) 

3 comentarios:

  1. Hola Presi, ¡¡ostras pero si esta historia tiene continuación!!!
    Ahora tendremos novela por entregas jejeje
    Alucinante el relato, talmente parece una novela jeje

    Buenas noches querido mío .. besitos azules muassssssssss


    PD: que asco me produce el tema diente aggg jajajaja

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  2. Jose Maria, me he reido, explicas y describes muy bien, la situación y los protagonistas de esta historia¡¡

    Debió de ser de grabarlo.......

    bssss Presi

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  3. De la cervecita con el pirata al Oktoberfest hay un paso, de repente se aparece la Merkel. Prosit!!!

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