martes, 6 de septiembre de 2011

Las espadas del destino



Las espadas del destino
se posaron en las nubes,
que soñaban esos sueños
con tus dos ojos azules.
Se cruzaron dos momentos
en un bosque de abedules,
hilvanando de hilos mágicos
esa broma que seduce
a este necio corazón
al que le han puesto mil cruces.
Las espadas del destino
lanzan golpes que conducen
la crueldad de este dolor
que por mi pecho se sube,
atacando el lado izquierdo,
derribando sus virtudes.
Las espadas del destino
encendieron estas luces,
apagándolas después
y dejando que murmures
que yo nunca seré nada
para tu alma que presume
de perfección absoluta
y de eternas juventudes.
Las espadas del destino
no me dejan que me cure
porque desde que te vi
es seguro, siempre supe
que de eterno viviría
respirando tu perfume.

2 comentarios:

  1. wow!!
    juanjoo que bonitoo.
    con lo hermoso que es el amor lo complicado que puede llegar a ser y sobretodo cuando no es correspondido.

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  2. El amor es hermoso siempre y cuando sea correspondido. Pero aún sin que te correspondan, también tiene parte de belleza. Pero como reza el título, las espadas del destino de alzan, en ocasiones, con pruebas duras, que sentimientos imposibles de corresponder. Defiendo a capa y espada que, el latido de un corazón no es suficiente para mantener viva una relación. También que nadie puede obligar al corazón a sentir contra su voluntad. Y si resulta que el corazón dle que te prendas no se prenda de ti, no hay culpabes, ni malos. Es simplemente un hecho que no da más de sí. Aunque, obviamente, se pasa mal. Pero ¿quién dice que esto sea fácil y de color de rosa? Todo es mucho más complicado cuando no hay latidos acordes.

    Gracias Alma, por tu tiempo y tu presencia. Un besito grande.

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