miércoles, 19 de octubre de 2011

La visita. Otoño.

La visita. Otoño.

Sólo he venido para darte un beso.

Pero antes de partir de nuevo, antes de volver a empezar mi vida en la realidad, e igual que hice en verano que me llevé tu corazón, ahora, en otoño, quisiera llevarme tus ojos, dejando aquí el resto.

Tus ojos y los míos, juntos, verían el movimiento de las nubes entre sábanas frescas y sin sudor. Contemplarían enamorados un caminar sobre hojas en cualquier atardecer breve. Descubrirían sin dejar de mirarse que ya hay castañas y caquis y chirimoyas. Descansarían sobre la arena fresca, intacta mientras el sol da la vuelta a la esquina.

Ya es de noche, nos separamos hace un rato. El abanico de ideas de cómo sentiría el otoño a tu lado, con tus ojos, se ha derrumbado. Sola, sin tu calor y con olor a jersey, te escribo en esta terraza fría con un café más cargado de lo habitual y de fondo, el tintineo de vasos en la terraza.

Los días son más cortos y yo sigo pensando en ti.

4 comentarios:

  1. Me gusta mucho este relato tan poético. Has creado un ambiente otoñal y lleno de melancolía. Despedida del verano. Recuerdos de ese amor estival... la vuelta a empezar... la rutina...

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  2. Te felicito Carolina, te deseo un Otoño lleno de sueños.
    Abrazos

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  3. Muy bueno Carolina, haces pensar con tu relato.....es imaginación, es deseo, es un sueño, pura melancolía ?

    Transmite tristeza pero también hay un atisbo de esperanza..me equivoco?

    Te digo lo mismo que a María José (Expopincel), te animamos a participar mas Carolina, en el blog y en las reuniones del club, porque nos gusta lo que escribes y porque sueles tener buenas ideas para el club!

    Un beso, buen finde!

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  4. Siempre me emocionas, Caro, siempre....

    Gracias una vez más!

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