lunes, 31 de octubre de 2011

Las ventanas de mi casa
se llenas de algarabía
con las cosas que le cuentan
la calle y la celosía.
Hay veces, que entre mis ojos
y la lámpara encendida,
que llevo guardada dentro
y que me cuenta mentiras
cambiamos esas historias
y las hacemos tranquilas
y las llenamos de adornos
y de risas y de cuitas
y las lanzamos al mundo
para que él, se repitan.

2 comentarios:

  1. Isabel, la poesía que llevas dentro te brota por todos los poros, me imagino que hasta tu misma te sorprendes con la fluidez que asoman,
    simplemente de las vivencias cotidianas.
    Me encantaría escucharlos acompañados de una guitarra, aunque musicalidad le sobra.

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  2. Las historias que se suceden en nuestro día a día, cada cual las interpreta de una forma distinta, aunque se vivan conjuntamente, nunca serán transmitidas de igual forma.
    Es asombroso como podemos relativizarlas o darles toda su importancia, todo dependerá del momento, del lugar y de los ánimos de cada quien.
    Un poema que invita a la reflexión, no es sencillo como a simple vista parece, pues he estado un buen rato para verlo claro, según yo claro.

    No escribes mucho Isabel pero no pasas desapercibida, no señora.

    Besitos azules muassssss

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