martes, 11 de octubre de 2011

Mi querido pasillo

Dicen que la infancia marca tu vida. La mía la marcó, una piso grande, en el centro de Madrid, con la madera desgastada, crujiendo a tu paso. Tenía un pasillo largo, muy largo, con litografías de la ciudad de San Sebastián colgadas en sus paredes de forma muy ordenada, y a un lado y otro, habitaciones con dos y tres camas, una veces literas y otras dos camas con un bonito cabecero, dependiendo si era de las chicas o los chicos.
En las nuestras no faltaban las bonitas colchas rosas y los muebles blancos. En los de ellos, el modelo barco- de muebles, en madera oscura, en donde no faltaban guantes de boxeo, tebeos del Capitán Trueno o libros de Tintín. Y seguramente, si hubiera mirado debajo de sus colchones, posiblemente hubiera encontrado otro tipo de revistas.... siempre hubo un rumor de algún hecho acaecido con nuestro padre al encontrar a alguno de mis hermanos con el "cuerpo del delito" en la mano.
Era una casa alegre, divertida, siempre con gente, siempre ruidosa, donde podías pasar desapercibido excepto para el hermano contiguo a tí. Este siempre jugaba contigo, dormía contigo, se peleaba contigo y compartía esas meriendas a la vuelta del cole, un cola-cao y un bocadillo de mantequilla y miel o chocolate.
En esa habitación compartida, jugabas a las muñecas, guardabas recortables o estampas para cambiar, leías El Club de los Cinco, Georgina, sus amigos y su perro Tom, hacias puzzles o estudiabas. Sí, estudiabas sin que te lo dijeran, era una ley instaurada en esa república donde conviviamos los trece hermanos y nuestros padres. Simplemente llegabas del colegio, te ponías en tu mesa de estudio y no te levantabas hasta haber finalizado tus deberes. Siempre pensé que en los cuartos de los chicos, todo era distinto...
Cuando acababas, salías a esa calle central, el pasillo largo donde coincidías con unos que iban y otros que venían, con amigos conocidos y muchos desconocidos . Ese pasillo, donde con las zapatillas de estar en casa, y recién bañada enfundada en tu bata, repeinada y oliendo a la colonia Gal, te lanzabas a patinar detrozando siempre la suela de esas zapatillas rositas de franela, que solían dejarte los Reyes Magos en Navidad.
Y de ahí, ya pasabas a la cocina. Un cocina blanca y azul marino, amplia, acristalada para que no se salieran los humos de guisos para tantos, con un pequeño office con una mesa redonda de formica azul también, la mesa de los pequeños donde te sentabas si no habías alcanzado los catorce años o te ibas al comedor, cerca del salón, con los mayores, tras haber lanzado a los más pequeños al pasar por allí, gestos de altivez o gritos de : - anda que todavía no te queda ¡
- crece un poco que estás quedandote enano ¡
Dentro de ese desorden, ese orden, esas carreras por los pasillos , esas risas y esos llantos, esas peleas, esa máquina de tricotar de mi madre, ese olor a tabaco de mi padre, siempre fui feliz.

5 comentarios:

  1. ohh!! Kika .. me has dejado de una pieza, ¡¡13 hermanos!!
    En esa casa no debía existir la paz, el silencio. Con tanta gente debe ser difícil sentirse solo, cuando no te encuentras con uno, es con otro.
    15 personas conviviendo bajo el mismo techo, debían existir normas a la fuerza, sino aquello podría ser un caos.
    Un experiencia que veo te ha dejado un buen sabor de boca.

    Ten un buen fin de semana, besitos azules muasssssssssssss

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  2. Por cierto Kika, cuando vayas a publicar una entrada que tengas en borrador, actualiza la fecha y hora de la misma, pues sino se queda enterrada en medio de otras entradas posteriores a tu borrador y tu obra no se merece quedar oculta entre las letras de otros, debe darse a conocer igual que las de tod@s.

    Besitos azules y ten un buen domingo, muassssssssss

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  3. Gracias Kanet, por tus indicaciones, veo que estas muy activa en el blog¡

    Por cierto, no se si ha sido un poco lio lo de abrir esa página no?

    un beso

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  4. Kika, lío ninguno, he mirado como se hacía trasteando por el sistema y he escogido lo que mejor me servía para mis propósitos, ahora solo tengo que averiguar como hacer para tener muchos seguidores, que para ello preguntaré a un amigo que tiene una página con casi 3000 seguidores, que me explique como lo ha logrado eso.

    De todas formas si en la próxima reunión no lo veis viable se quita eee no quiero imponer nada. Tan solo seguí un impulso mío, a veces ocurre que acierto en seguirlo y en otras no.

    Bueno, dejaré de ser "tan activa" y cederé el sitio a sus verdaderos protagonistas, los poetas sureños.

    Buenas noches querida, besitos azules muassssssssss

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  5. Kanet, es estupendo que seas tan activa, y que siempre hagas comentarios a todo el mundo, y te involucres tanto, a otras, nos cuesta mucho más escribir y animar¡¡¡

    Son cosas distintas, de verdad, besos

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