miércoles, 9 de noviembre de 2011

DESDE EL BURDEL

            Querida mamá:
         He estado muy atareada pero suerte que al fin puedo escribirte.  Me encuentro requetebien de salud y me acuerdo mucho de ustedes. Este es un país muy lindo y tal como me lo prometieron tengo un buen trabajo y mi jefe aunque chinchoso es muy atento y me trata de pinga. Dentro de poquitito podré empezar no más a enviarte plata. Le das muchísimos besos a mis hijitos y diles que su mamá se acuerda de ellos todos los días y que está deseando verlos.
Tu hijita que te quiere
                                      Lucrecia

Bueno, ya está. Voy a esconder la carta y mañana seguro encontraré a alguien que me la pueda poner en el correo.
Tengo que aguantar como sea. Hoy he conseguido hacerlo sin vomitar, no quiero que el jefe me vuelva a dar una paliza.
Debo apresurarme, dentro de poco subirá otro cliente. Espero que no sea como el último de ayer, aquél gordo sudoroso que olía a tabaco y alcohol, y me obligó a hacer todas ésas cosas horribles.
Si,  tengo que ser fuerte, esto no puede durar para siempre. Virgencita de Agua Santa, ¿Cómo me ha podido pasar esto a mí?. No sé ni dónde estoy, no me dejan salir, no conozco a nadie aquí…
Oigo voces en el pasillo. ¡Dios mío, padrecito, ayúdame por favor!.

3 comentarios:

  1. He querido hacer un homenaje (vamos a llamarlo así) a todas ésas mujeres de Centroeuropa o de América, que han sido traídas aquí engañadas y
    se encuentran en un callejón sin salida.
    Por que algún día ésto ya no exista más.

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  2. Es penoso, pero por desgracia es algo muy actual.
    Esperemos que cada vez se vayan descubriendo esos lugares, cerrándolos y encarcelando a sus responsables.
    Un abrazo en el aire para todas esas víctimas.

    José Luis, es un bello gesto por tu parte.
    Besitos azules muasssssss

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  3. Por dios, que mal lo he pasado leyéndolo, ¡No puedo ni imaginarme el dolor que tantas y tantas chicas están sufriendo por haber sido engañadas con ofertas de trabajo por unos cerdos sin corazón ni humanidad.

    Un saludo.

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