viernes, 18 de noviembre de 2011

Las bocas de riego.

Como tantas veces había hecho de niño quiso volver a la ciudad de su infancia y hacer el mismo recorrido de su antigua casa a la escuela.

A la misma hora, con el mismo entusiamo, en la misma soledad de las mañanas frías de escarcha.

Y descubrió los cambios de unas calles lejanas y ya desconocidas, donde lo único que había permanecido eran las 11 bocas de riego, que obsesivamente había contado y pisado cuando era niño.

2 comentarios:

  1. JA!
    Conque urgando en la infancia de mis personajes eh ?, pues que sepas que tengo copyright sobre William Stock, y el hecho de que venga de vez en cuando por Lekune con su MacBook no le hace público, ehhh.

    Ya lo saludé, por cierto, tiene un piso cerca del café de Ronda y por eso viene a tomar café hasta Lekune, es un tipo muy pero que muy interesante, está soltero, de muy buen ver y tiene dinerillo....

    Ay Elena, como nos inspiramos unos a otros....

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  2. Ese tipo me interesa.... cuando me lo presentas? Pues debe ser vecino mio!!'' Creo que alguna vez le he pillado pisando las bocas de riego de mi barrio. Ummmm...

    Te gusta el juego casi tanto como a mi, eh?

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