martes, 22 de noviembre de 2011

Momento urbano

La plaza de Los Naranjos habla inglés y huele a sobremesa.
Me sirvo la coca-cola y la espuma desborda el vaso,
siempre me ocurre lo mismo.
Qué pesada la mosca.
Andando despacio, cruza una chica muy morena,
con un trozo de África prendido en su mirada.
También pasa mi amigo José María en su bicicleta roja.
El camarero limpia con un trapo la mesa de al lado.
No hay pájaros en los árboles, debe ser porque un niño
está llorando en un lenguaje incomprensible.
Las campanas de La Encarnación dan las cinco,
y a pesar de todo, me siento feliz.

2 comentarios:

  1. Yo he pasado hace un rato con mi bicicleta roja por la plaza de los Naranjos pero no te he visto, es que te has inventado el poema entonces ?
    o es que estabas disfrazado en la plaza?
    que es lo que pasa?

    Ahora en serio, me gustan este tipo de poemas tan leves y tan cotidianos, cuentan tan poco y tanto a la vez, y lo dificil realmente es hacer poesía así!!

    Chapeau Jose Luis!

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  2. Me gusta la personificación de la plaza de los Naranjos.
    El verso más sugerente "un trozo de Africa prendido en su mirada" ¡qué bueno!
    Y la ironía del niño llorando en otro idioma es genial.
    Jose Luis lo tiene dificil para disfrazarse, me parece a mí.
    JoseMaria está en todas partes con su bicicleta roja. Yo le he visto en La Cañada.
    Buenas noches, guapos!!!

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