viernes, 4 de noviembre de 2011

Una ventana al Exterior (3). Cappuccino Doble



Por fortuna ese inútil deformado ya andaría a la altura de la antena del Chrysler Building, y subiendo imparable hacia el Espacio Exterior.
William giró hacia la izquierda al salir del portal, tenía claro lo que quería hacer en ese momento. Lo que llevaba meses deseando, ir a ver a su segunda psicóloga, la camarera del Zack’s Corner, donde servían el mejor cappuccino doble del barrio, Hell’s Kitchen, la Cocina del Infierno. Prefería esta psicóloga a la de pago, hablaba con ella de lo él quería (y no ella), y no necesitaba cita previa.

A pesar de ser cuatro de noviembre, hacía una mañana luminosa en la Isla, una temperatura soportable y el viento no bajaba por el Hudson. “perfecto” se dijo, “el día perfecto para no suicidarse” y aceleró el paso como impulsado por una perspectiva brillante. Ánimo, adelante. 

Como de costumbre desde que se desveló el affair de su ex mujer con su editor, fue contando las farolas, las bocas de riego, las ruedas de los coches aparcados (y estas a su vez las iba multiplicando por dos), las parejitas jóvenes con carrito de bebé (y estos a su vez los multiplicaba por tres) y no entraba en el Zack’s hasta que no llegaba a un mínimo de 150, aunque tuviera que dar tres vueltas a la manzana. Ese día al menos se ahorró la mofa del inútil con mirada desquiciada apoyado en el portal de su edificio, “señor Stock, creo que se ha pasado, yo llevo ya 170, jaja”.

Algo raro pasó cuando iba por el 123, le pareció ver de reojo una carcasa blanca de ordenador portátil, posada encima del toldo de la frutería de los griegos, pero no le pudo dedicar mucho tiempo porque en ese preciso instante llegaba a un poste de parada de taxis, el 124. Solo 26 más para pedir el café a su psicóloga.

-Buenos días Peggy, vaya día bonito, eh?, te veo preciosa hoy, sabes que no me llegué a suicidar? Ha sido todo un mal sueño. Me tiré detrás de mi MacBook pero todo fue una pesadilla, fruto de la imaginación recalentada de escritor de éxito, pero nada real, tú como me ves?

-Yo le veo muy real hoy señor Stock, pero que muy real, no le veo nada suicidado, y el cappuccino doble o normal?

-No me metas prisa Peggy, sabes que he tenido que contar hasta 168 para llegar a esta barra? No crees que es suficiente para un tipo que podría estar muerto ya? ¿Sabes que mi alma podría estar subiendo ahora mismo en paralelo a la del cerdo ese, el marido de mi portera, la señora Lock?, venga chica, pónmelo doble hoy, con nata y canela en vez de chocolate, que uno no vuela desde una planta 38 todos los días.

-Enseguida Sr. Stock, quiere tostada con mantequilla o prefiere primero digerir su intento de suicidio?, espere, acaba de aparcar un coche en la puerta, eso hace 172, si no me equivoco, ¿por cierto, cómo le va el curso de escritura creativa?.

-No va mal, Peggy, a eso voy cuando termines de analizarme, le voy a enseñar a ese mequetrefe del profesor quién fui yo en el mundo de la literatura, le voy a presentar un relato encadenado sobre ventanas que abren al exterior, que se va a quedar temblando, no sabes que pinta de progre hipotecado, ja, sabes que nunca se quita el jersey a rayas?. 
-Señor Stock, le recuerdo que hoy toca un poco de terapia de choque, de confrontación con la realidad, emm, ayer vino a desayunar por aquí su ex, con el Señor Goldrich, el dueño de la editorial.

-Que les den por culo a los dos, Peggy

-Así me gusta señor Stock!, vamos progresando, le veo más suelto, sabe?.



4 comentarios:

  1. Saña, obsesivo compulsivo, rencor,y como lo dejas ver ¡
    me gusta como cuentas hasta llegar a la barra¡
    y como recuperas la historia y el suicidio ¡¡¡¡

    ResponderEliminar
  2. Hola Presi, eres como un pozo sin fondo, con una mente inquieta y ocurrente.
    Has desarrollado una historia que en un principio se creía terminada, no solo la has recusitado, sino que le has dado continuidad, dejándola abierta a otra entrega o dejarla así si lo deseas.
    Eres un hacha jeje

    Ten un buen fin de semana, besitos azules, muasssssssssss

    ResponderEliminar
  3. William Stock ya forma parte de mi vida, se ha metido en mis neuronas, espero que temporalmente, porque sinceramente tengo más cosas que hacer. Esta mañana temprano ,todavía en la cama, ya mantenía el protagonista una conversación con la portera, la señora Lock.
    No os puedo adelantar nada, pero estad pendientes del capítulo 4 porque hay una sorpresa, algo desagradable para Stock, fabulosa para Lock, y desafiante para Sánchez (yo).
    Y que decir de Peggy? con su melena salvaje, peliroja y rizada, enseña descaradamente una pechera desafiante, y ayudará mas a Stock que la psicóloga profesional, cómo lo hace?, pues como os podéis imaginar. Las cosas en las novelas ocurren exactamente igual que en la vida real.
    El profesor de escritura aparecerá en el capítulo 4 o quizá el 5, no será tan progre como perecía, y va de filósofo por la vida...


    Tened paciencia por favor, os dejo porque me llaman de la editorial, del despacho del Sr. Goldrich (este tio es un cabronazo en la vida real) un beso

    ResponderEliminar
  4. Uyyy ya nos adelantas que habrá más entregas, fascinante .. ¿acabará por saltar al fin? jeje
    Ya se sabe, de tanto ir el cántaro a la fuente, este se parte, a ver, a ver jeje

    Feliz domingo, besitos azules muassssssss

    ResponderEliminar