jueves, 29 de diciembre de 2011

Historias que nunca ocurrieron.

Jonathan Roadless había sido desde siempre un niño delgado y solitario. Nunca tuvo amigos, por lo que pasaba gran parte de su tiempo en casa, sin salir a jugar con otros chicos. Allí descubrió la pasión de su vida: la música. Solía recostarse al lado de su padre, un violinista de orquesta, para escucharle tocar. Para Jonathan, su sonido era demasiado vital y alegre. Le gustaban más los sonidos pesados y graves, quizás porque ansiaba dejar de ser canijo. No obstante, durante un tiempo tocó el violín y la viola, los cuales nunca le llenaban por completo.

Un día, dando un paseo por Portobello con sus padres, escuchó a un grupo de músicos tocar en la calle. Se fijó especialmente en uno de ellos, más bien en su instrumento, pesado y grande, que tocaba con un arco más largo que el suyo. Escuchó atentamente su sonido como si de un canto de sirena se tratara. Al terminar, su padre le indicó que podía preguntarle al músico el nombre de aquel instrumento. El músico le respondió: “Contrabajo”. Desde ese momento, Jonathan pasó todo el tiempo que sus estudios le dejaban, en aprender tan singular instrumento. Después de terminar sus estudios, ingresó en el conservatorio de música de Londres, donde completó su formación musical.

Por desgracia, apareció la II Gran Guerra, pero seguía siendo feliz. Aunque vivía solo en una pensión, tenía a su gran amigo musical y no necesitaba más. Por eso, cuando un bombardeo nocturno acabó con la casa donde vivía la noche de un concierto, no solo no se deprimió, pues seguía teniendo consigo lo que más quería en este mundo, sino que pensó que era el momento de replantearse la vida. Estaba solo, con su contrabajo, una bicicleta y unas cuantas libras en el bolsillo. Todo volvía a comenzar. Montó en su bicicleta, cargó a la espalda su pesado instrumento y empezó a viajar por los pueblos, en busca de su nueva vida.



3 comentarios:

  1. Never "Roadless", better "Endless",
    nunca "sin camino", mejor "sin fin"

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  2. Como um jardineiro, eu vi uma única costa do spiderweb destruído conduzir ao constructution de outro.

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  3. Buen estreno en el Blog! tu escrito se mete bién en la piel del chaval, en pocas palabras nos haces ver el caracter del chico, canijo, tristón, y solitario, y del ambiente de que se rodea. Bienvenido Daniel.

    Un abrazo.

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