domingo, 8 de enero de 2012

Cabalgar entre olivos

Mi caballo va entre olivos
barrancos agrietados y hundidos
cabalgo entre callejuelas de chopos apenados
  cruzo la vega plana, troceada como un pastel
de colores imaginados, imposibles de ver
 que se adivinan solamente
al trasluz de un Sol blanco
de nieve lejana.


El caballo trepa
por una avenida de ocho pinos
solitarios y extinguiéndose
detrás está el ejército de olivos
ordenados y vigilantes
que llevan siglos esperando
una orden, una señal.


Son soldados obedientes
que no dudarán en atacar
dirigidos por un general
un jornalero venido a más
peligroso por ser un traidor
de su casta y de su gente
peligroso por ser un traidor
de otro continente.


Rabiosos los olivos,
armados hasta los dientes
derramarán su sangre caliente
verde y oscura
que erosionará las laderas de arcilla,
y las aceitunas como balas volarán
caerán como valientes
acribillando iglesias y casonas.


Los caballos huirán relinchando
  yo ya me habré bajado del mío,
los capataces correrán gritando,
 y el mío estará ya en su cuadra,
 capataces temidos, ahora odiados.


Y llegará un tiempo de reparto
de ética
llegará un tiempo de poemas,
de relatos
con menos misas y galones.


Y bajará una luna poética.


(Notas desde Granada, 3 de Enero de 2012, alguien dijo que no escribiera del campo)

7 comentarios:

  1. Granada,
    Sierra Nevada,
    Cuba,
    Sierra Maestra,
    Revolución.
    verde oliva,
    Poética,
    la nuestra.

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  2. Es muy bonito este poema, lo único que me pierdo un poco con tanta metáfora, pero eso ya lo he dicho en más de una ocasión, pero el conjunto me parece muy bello y armonioso.

    Besitos azules querido, muassssssssss

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  3. Suena bien, José María, y evoca perfectamente a la Andalucía antigua, llena de montes, jinetes, olivos y campos.

    Me suelo ir por las ramas con mucha frecuencia, pero me ha recordado esos romances medievales donde los bandoleros eran los protagonistas y según decían los libros de literatura del instituto, se recitaban en voz alta en las fiestas populares de las comarcas.

    Éste sin duda, sería un buen poema para recitarlo a la luz de una hoguera en un claro de un bosque de pinos.

    Estás en forma y espero a ver que nos ofrecerás más adelante. Enero ha empezado prometiendo.

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  4. Jose Maria, esos soldados, esos jornaleros, esos capataces, es bonito y duro a la vez, y muy andaluz, me ha gustado y eso que es del campo ...... bssss

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  5. Hola a todos, pues este poema se me ocurrió cuando estaba cabalgando con mi hermano el 2 de enero pasado, entre olivares inmensos, con la sierra blanca de fondo, de pronto esas formaciones de olivos me parecieron un ejército de miles de soldados listos para atacar. Y luego delante de la chimenea lo redacté.

    He publicado en mi blog un poema típico de Malasia (pantun), es un experimento, a ver....se hace lo que se puede.

    Un beso a tod@s. Bienvenida Kika.

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  6. Malagueño, el boquerón,
    de Malasia, el Pantún
    y malaya la Pantoja.

    La justicia, ciega y coja.

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  7. Te ha quedado muy bonito al final. El último día yo también fui a montar y he podido percibir todo ese paisaje belicoso y crudo pero vivo del que hablas aquí.

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