jueves, 12 de enero de 2012

Prosa urbana. Edimburgo uno de enero.

Imagina que el cielo gris empieza a descargar una lluvia horizontal sobre la ciudad, que un viento constante y frio azota las fachadas sin piedad, que los niños juegan sin mirar en unos columpios empujados por ese mismo viento, mientras una multitud de bolsas de rebajas bailan por una avenida atestada de gente apresurada, y algunas caen en charcos de agua negra acabando con la ilusión que llevan dentro.

Imagina que ese viento, en solo tres ráfagas, se lleva las nubes hasta el Mar y se descubre un cielo de miles de estrellas como diamantes esparcidos sobre una tela de terciopelo desgastado. Imagina que esa cúpula blanca, desteñida por un Sol ausente, crea reflejos metálicos en los trenes que como serpientes en zigzag huyen y se esconden a los pies de la colina, el Mound.

Que las farolas de la avenida se rebelan y se encienden antes de tiempo, y lucen de colores, convirtiendo la ciudad en un enorme árbol con bolas brillantes colgadas a tres metros de una acera húmeda que las multiplica y las refleja sobre los escaparates donde se miran las señoras ateridas de frio y hartas ya de Navidad, ya es 1 de enero. Ahora los niños sí miran, sin jugar, al tiempo que yo termino de leer el último poema de Auden.

El conductor del autobús me saluda con un “happy new year, sir”,
y me subo al piso de arriba para ir a la altura de las bolas de colores, mi bolsa llena de ilusiones no cayó al charco de agua y en mi ipod suena un Jack Johnson que me contagia con su melodía de surf y océano, "go on". 

Todo a la vez, todo lo bonito ocurre a la vez y se escurre entre las manos, y no lo puedes retener, solamente recordar. Y escribir también.

3 comentarios:

  1. He imaginado lo urbano, José María, has conseguido describirlo bien y la imagen que se te queda en tu mente tras leer tu relato es nítida y conseguida.

    Cuando se empiezan a leer las estrofas, lo urbano brilla por su ausencia... el cielo gris que empieza a descargar la lluvia horizontal y el viento constante, puede evocar pasajes rústicos, campesinos. Sin embargo, cuando después de los columpios ofreces la visión de bolsas de rebajas metidas en agua negra, colocas al lector en lo urbano que muestra tu prosa.

    Me ha gustado mucho como llevas los contrastes, y como el significado el título se va desarrollando a lo largo del relato. Un autobús, un ipod (eso sí es urbanismo moderno), las farolas y los escaparates. Incluso el cansancio que produce su contemplación.

    Predicas con el ejemplo ^_^, y regalas un relato que aprecio cargado de la melancolía del invierno en los ámbitos urbanos.

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  2. Uf que comentario! me has puesto la cara colorada...gracias Juanjo, estos relatos son basados en notas que voy tomando. Estas notas escritas "in situ" son básicas para luego desarrollar relatos o poemas, ahí dejo volar mi imaginación, vuelo...disfruto...me encanta.
    Y desde luego se agradece mucho que alguien te lea y que se tome la molestia de comentarlo.

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  3. Gracias Jose Maria por deleitarnos con tus relatos.

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