miércoles, 29 de febrero de 2012

La escalera de la muerte

Los turistas subíamos con cuidado, uno detrás de otro. Iba a pisar el primer
peldaño de los 344 que tiene la escalera
de caracol que lleva al Torreón del Faro de Chipiona, cuando un cuerpo dando trompicones y hecho un fardo, cayó a mis pies.
No pude gritar. Mi voz
se ahogó en la garganta. Juan, mi
marido, con los ojos abiertos, yacía hecho un ovillo en el suelo. La sangre
roja, muy roja, empezó a salir lentamente por su pelo enmarañado mezclándose
con el tinte negro que esa misma mañana se había puesto para ocultar esas canas
blancas, que con sus 67 años, ya le cubrían casi todo el cabello. Sus
pantalones de pana marrón se habían enganchado en algún saliente o clavo y
estaban rajados por las piernas que se habían quedado apoyadas una encima de la
otra como si estuviera en el mejor de sus sueños. De su abrigo abierto, y como si fuera un espantapájaros mal hecho,
sobresalían los dos brazos doblados para el lado contrario a las piernas como
un dibujo grotesco.
Su mente se bloqueó. Allí estaba ella, al pie de la escalera,
con doce años, sus trenzas negras cayéndole por la espalda, y su perro
pastor Thor agitando la cola a su lado. Sujetaba una cesta de paja para la playa en una mano y en la otra su libro de Jane Eyre. Era un día soleado de
agosto, las doce y cuarto de la mañana, cuando su madre, débil y con una degeneración muscular desde
que ella recordaba, se cayó por las escaleras de su casa de verano en La
Coruña, también de caracol, muriendo instantáneamente.
-
No, dos veces no por
favor, gritó inundando el Faro con un sonido desgarrador de animal herido.
Y cayó arrodillada a los
pies de Juan. La historia se repetía.

Kika Pérez-Solero
feb.2012

5 comentarios:

  1. Y no eres mejor porque no escribes, porque no te sientas en tu mesa con una libreta y un lápiz (mira que es fácil), respiras hondo varias veces y sueltas cosas que se te ocurran, como estos 344 escalones que te han salido así como si nada. O ese espantapájaros mal hecho. Clama al cielo, esas dos caidas por escaleras de caracol.

    Es que no escribes Kika.

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  2. Bienvenida Kika con tu bisiesto relato de medianoche.
    Me he desplazado hasta el sitio del suceso en Punta del Perro, ahí sigue el faro con sus paredes de piedra y la escalera a razón de 5 peldaños por metro de ascenso.
    Al subir una escalera, la dama tiene la preferencia, si sufre algún tropiezo, su compañero puede auxiliarla.
    ¿Cómo es que Juan se te había adelantado?
    Mencionas sus canas, por lo que debería ser un hombre experimentado; en la América austral también existen las "canas verdes".
    Me llama la atención la compañía de Jane Eyre; un temprano feminismo.
    Thor, emisario del trueno fue testigo.
    Ciertamente una coincidencia traumática, como las espirales "yeguas nocturnas".

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  3. Gracias, es verdad me gustaria dedicarle más tiempo, lo haré, estoy en ello.
    Este texto era para un ejercicio del taller que acabamos de hacer, y para para ilustrar una técnica que debíamos hacer, el flash back.....

    Encantada de estar otra vez con vosotros ¡¡¡ y de leeros, aunque a veces no haga comentarios.... me esforzaré ...

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    1. Vale Kika,,,,pero hazte un flash back a ti misma: hay un relato encadenado esperándote desde finales de enero .....jeje, ay Kika, Kika, a ver si se casa tu hija pronto y haces aunque sea haces comentarios con microrelatos.
      Su hubiera emoticonos en estos blogs tan serios te pondría mi favorito: una cara sonriente y guiñando....

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    2. Flash back,
      fogonazo p'atrás,
      analéptica sinopsis.

      (Traducción anglo-andaluza-helénica).

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