martes, 14 de febrero de 2012

Para mi niña

Cuando abro el ordenador
me está mirando la imagen
de la niña, ya encerrada
en la mujercita en flor,
abrazada a una muñeca.
Recuerda a la Monalisa,
solo que en ella el candor
y la alegría del alma
infiltra al espectador
de una inquietud y esperanza
de encontrar el mismo ardor
en la vida y sus batallas
de vencerlas con amor
y agasajarlas
convertirlas en pasión
y disfrutarlas,
curiosidad insatisfecha
que nos aboca a seguir,
discurrir en el empeño
del saber y no sentir
y acomodarse en un sueño
y despertar y volver
a disfrutar de la vida
y lo que puede ofrecer

1 comentario:

  1. Isabel Martens14 feb. 2012 18:20:00

    Me encanta, precioso y lleno de luz como todo aquello que, al recogerlo en tus poemas, conviertes en belleza y amor obsequiándonos a los demás con el regalo de poder apreciar esa luz también.

    Muchas gracias mamá.

    Te quiere,
    Mini

    ResponderEliminar