viernes, 17 de febrero de 2012

Pequeña historia Kafkiana

       - Pasa contigo, rubia, ¿Qué has pillao?
- ¡Teñote dito mais de mil veces que non me chames  rubia!
- Jobar, que carácter gasta la gachí…, pero bueno, al asunto, 
¿Has pillao algo?
- Non encontrei nada, carallo, a cociña estaba máis limpa que unha patena.
- Pero chorba, cago’n tu jeta, que inútil eres, ¿Es que no has podío buscar mejor?.
- Tu te crees moi lista porque eres grande e negra, mais ¿Qué encontraste tú?
- Ayer mismito m’apañé siete granos d’azúcar, ¿O es que no te acuerdas, chavala?
- Si claro, porque eu te dixe que ao menino se le cayó eu chupete.
- Nos ha molao, lista, pero fui yo la que di el morro, que tu no eres más que una cagueta, no sé pa que te valen esas peazo superantenas que tiés.
- ¡No eres mais que una envidiosiña! Mellor que te cuidaxes mais, que véxote eu color moi mate.
- ¡Que no me montes el gorro, cheli!, ¡No te fasti! Eso es porque estoy mudando, rubia, y no me toques más la moral porque te doy una recutipleja con el ala, que te van a salir los piojos con muletas. ¡Por éstas!
- Bueno, bueno, rapaciña, no te me sulfures que non é para tanto.
- Ahí te quedas tronca, yo me abro a ver si afano algo pa jamar, que tengo una gazuza que pa qué.
- Adeus, abusona, ¡Reina das cucarachas!
       - ¡Tus muertos!     
               

2 comentarios:

  1. En mi tierra este episodio sería rotulado como
    rivalidad entre baratas.
    Hexapodamente

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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