martes, 13 de marzo de 2012

Los Zapatos Rojos

LOS ZAPATOS ROJOS

Eran las once de la noche de un frío octubre. Las elegantes farolas iluminaban suavemente los tamarices (no les gustan que digamos tamarindos…) del Paseo de la Concha de San Sebastián convirtiéndolos en fantasmales figuras. Me abrigaba en mi nueva cazadora azul con piel en el
cuello de Levi’s y llevaba mi largo cabello recogido y resguardado del frío en un
gorrito de lana tipo francés, muy chic, que me había comprado en San Juan de Luz y que
sabía atraía las miradas.

De repente, algo que cae del cielo, un bulto, pasa rozándome consiguiendo
casi derribarme. Era el cuerpo de una mujer. Se estampó contra el suelo con un ruido sordo.
Quedó despatarrada y boca abajo. De su cabeza empezó a manar sangre. Estaba estupefacta y aterrorizada.

Me quedé en shock. Lo primero que se me ocurrió fue mirar hacia arriba. Luego a mí
alrededor. No se veía nada. Estábamos solas ella y yo. Había pensado desconectar un poco en el paseo nocturno y no me había traído el móvil.

- Menudo momentito había elegido para ver si era capaz de estar media hora sin mi adorado IPhone S4, me dije.
- Ahora que voy a hacer- pensé.
- Puedo seguir y hacerme la loca, o buscar un bar abierto y llamar a la policía.

En esos segundo, y parada mirando el cadáver, solo pensaba una cosa. Qué zapatos más bonitos llevaba¡. Los había visto el otro día en el último Vogue que compré. Eran unos Jimmy Choo, rojos de tacón de aguja y creo que eran más o menos de mi número.

- Era otra alternativa, pensé. Coger los zapatos y salir corriendo. Nadie me vería, no había tocado nada del escenario del crimen ¿(o sería accidente y se habría caído de un balcón?), y nadie me
podría ubicar en el lugar de los hechos y a esa hora.

Solo oía el ruido de las olas. Me agaché, se los quité y salí corriendo. Cuando llegué a mi portal, a cinco minutos de allí, jadeando y con los zapatos rojos en la mano, solo podía visualizar una cosa: el titular del periódico al día siguiente.

“Aparece el cadáver de una mujer indocumentada, sin zapatos y con el cráneo roto justo enfrente del Hotel Londres en el Paseo de la Concha. La policía está investigando por si hubiera algún testigo que pudiera aportar algo sobre este misterioso hecho.”

Kika PS
Marzo 2012

13 comentarios:

  1. De crónica roja,
    descalzo cadáver,
    acusa y sonroja.

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  2. Me ha gustado mucho Kika, en serio, me ha dado la impresión mientras lo leía de que has subido un peldaño, porque este relato está trabajado, se nota mucho. Los detalles como las farolas y las sombras que proyectan, el ruido del oleaje, el hacer creible algo tan increible como que te cae una persona al lado en la calle, y muy bueno el final del supuesto anuncio del periódico.
    Chapeau Kika!

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  3. Kika, cuando he comenzado a leer, me he trasladado instantáneamente a mi querido parque de Alderdi Eder, con ésos tamarindos que tanto amé durante los 30 años que viví en Donosti.
    Pero al leer el siguiente párrafo me he vuelto a trasladar rápidamente a Marbella, porque, aunque en San Sebastián no me cayó encima ningún cuerpo, si me pasaron cosas muy muy desagradables, gracias a los fachas abertzales.
    O sea, que me has hecho viajar mucho, tu relato es muy trepidante, pero me he quedado con una duda enorme: ¿Eran de tu número?

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  4. Me ha gustado mucho tu relato, Kika, en especial ese ambiente de comedia negra. Los pensamientos de esta "cleptonecromana" son estupendos.

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    1. Polaridad "cleptonecromaníaca" incubada.
      Octosilábica que calza.

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  5. Gracias a todos por los comentarios, me he propuesto escribir más. Relatos cortos pero intensos, eso quiero hacer.
    Espero que no os aburrais con ellos y me hagais todas las criticas constructivas que veais¡¡

    Ah¡¡ Jose Luis, si eran de mi número, pero al ponermelos me di cuenta de que el tacón se había despegado del zapato ¡¡

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  6. Madre mía Kika, que protagonista más fría y superficial. ¿Como has tenido la capacidad de idear a un personaje así? ufff que fuerte jeje
    Por todo el relato hay indicios del estatus en que se mueve, todo superficialidad, una vida bastante vacía y carente de alicientes, los cuales tiene que buscar de la única manera de que es capaz, llamando la atención hacia su persona, demostrando lo que es o aparenta ser para ser digna de que la miren.
    Aborrezco este tipo de personas que solo viven de cara a la galería y no disfrutan de su propia vida, bueno es que directamente no tienen vida.
    Bueno Kika has conseguido que sacara mi yo que escondo, ese que no siempre es bien comprendido jeje
    Es bueno el relato por eso, parece un capítulo de una serie de novela negra, ¿asesinato o accidente? ah!!....
    Besitos azules querida muassssssssssss

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  7. Gracias Kanet, quería ver si era capaz como decian los Profes de los Talleres, todos lo han dicho la verdad, que tienes que ser capaz de despegarte lo más posible de tí y creo que aquí, lo he conseguido¡¡¡

    bss

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  8. Me ha encantado, Kika. Me parece tan surrealista y divertido.... Me la imagino a la protagonista corriendo con los zapatos rojos en la mano y mirando a todos lados, con ese sentimiento de haber hecho algo irremediablemente incorrecto, pero con ese impulso superior a ella de algo tan frívolo como robar un par de zapatos rojos en semejante momento?.. Jajajjaj. Buenísima la historia.

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  9. Respecto a los titulares, nunca ocupan más de dos lineas, su efectividad radica en la brevedad. La prensa amarilla y la crónica roja conocen su oficio.

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  10. Vaya si el gorrito de lana atraía las miradas… Tanto que también atrajo cuerpos enteros. Cualquier momento es bueno para dejarse el teléfono olvidado en cualquier lugar, las emergencias se han solucionado siempre de una forma u otra. ¿O quizá acertó de pleno dejándose el cacharro comunicativo? El schock, desde luego, duró poco, tan poco como la afición a la moda y a las prendas tardó en hacer aparición. El titular del periódico es lo de menos, esa gente sabe cómo atraer la atención de los compradores potenciales del diario, pero la policía sí tendría la falta del calzado como un elemento importante de la investigación. Así que cuidado de ahora en adelante, sin testigos, todas las miradas apuntan a un asesinato… por un par de zapatos. Quizá Socorrito se haya visto inducida por el gato Jacobo a cometer semejante tropelía… Bueno, ya paro, que la falta de sueños es muy mala ^_^.

    Ya en serio Kika, un ejercicio de imaginación excelente y divertido. Enhorabuena.

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  11. Gracias de verdad , seguire esforzandome !

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