viernes, 9 de marzo de 2012

Problemas en la Polaca


Hoy el día madrugó cubierto de melancolía, con un suave viento aullando recuerdos lejanos, lo primero que vi al abrir los ojos desde la cama fue una gaviota blanca observándome desde la ventana, me levanté a preguntarle quién era, qué quería, pero echó a volar, lógicamente.

Desolado mi cuerpo volvió a la cama y se cubrió entero resistiéndose con un “no puedo, no puedo”, mientras mi mente volaba ya con la gaviota. Quería huir sobre el mar. Alguien en el espejo me miraba con apatía, con indiferencia y con unas arrugas más.


Decidí no ir a trabajar, para qué?, hoy no quería la transparencia de la calle y su personajes estrambóticos y deslumbrantes, mi Yo buscaba la penumbra de la Polaca. Y aquí me encuentro, arrastrando levemente los pies me vine, con toda la intimidad que me pude traer. Acaban de abrir y esto está desolado, no aparece nadie y me fijo en la muñeca legionaria que está justo a mi lado sobre el organillo, lleva una banda con la bandera de España, que des fachatez, ella me pregunta “qué te pasa”, pues mira –le dije- cumpliendo 51 años, pasa algo?. 

Quería conversación la muñeca, está harta de tanto mueble mudo, de los inútiles retratos de gente que nunca existió, tanta radio falsa, tanta máquina de coser sin hilos. Me deshago de ella y me quedo absorto en la diminuta bombilla cubierta de polvo que ilumina a duras penas el mantelito de croché de la mesa camilla. Todas las sillas rojas de enea que rodean la mesa están vacías, que desolación, pienso. 


Por fin viene el dueño, con sus maneras, y me dice “hola guapo, que vas a tomar”, joder -pienso- con las ganas que tengo yo de hablar, no sé –le contesté secamente- a las doce y cuarto que son ponme una tónica y unas patatas bravas-. Ni un por favor. Me mira extrañado y me pregunta “y los demás?” , no hay reunión, sólo vengo yo, le digo. “vaya, vaya” dice antes de girarse con un movimiento de culo respingón. Si, si, vaya por Dios.

Cuando mi mente, siguiendo el dibujito de las baldosas hidráulicas, se trasportaba 20 o 30 años atrás, a ese mundo nebuloso del pasado, ese que siempre era feliz, me interrumpen bruscamente.


-¡Hombre, Jose María, tú por aquí!- .

-pues sí, mira por donde.

-que te pasa? Tienes algún problema?- insistió.

-51 problemas creo, ninguno más. Adiós.

-Bueno, no hace falta ponerse así.

Era Jose Luis.


No pasaron 10 minutos y entraron Elena e Isabel, muertas de risa y cogidas del brazo.

-Jaja , pero mira este aquí!, pero que te pasa chico?, tú qué haces aquí solo?-

-Y a vosotras que os importa?- les lancé directamente para ir al grano. Luego me arrepentí. 


Se acabó, ni uno más, me vuelvo a casa, yo solo quería un poco de soledad. Y al entrar en el salón me encuentro a un nuevo Cohen susurrándome bellísimas y viejas ideas, old ideas, Paul Auster me empieza a contar su Invierno, y un lapicero Faber Castel flamante, de madera y de plata, colocado sobre mi Moleskine roja. Y en la ventana la gaviota blanca, que me miraba, yo le devolví una sonrisa. 
Y con ellos estoy pasando la tarde.

10 comentarios:

  1. Precioso, Presi. Intimisma. Sobre todo me gusta esa manera de narrar nuestro rincón.

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  2. 52 problemas. No recuerdo haber pasado hoy por La Polaca.

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  3. Feliz cumpleaños primo y un consejo desde las tierras guanches.... ¡No vuelvas por La Polaca !

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    1. Gracias Chacha, que alegría verte en este blog, sigue viniendo por aquí!
      Besos peninsulares.

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  4. No se si felicitarte o darte el pésame... Vaya bajón que tienes, pero con quien vas a hablar si quieres estar solo? Mira Jose abrete algún chacra y nos llamas a Isabel y a mi, que vas a ver lo que nos reímos en La Polaca, entre todo ese mundo de inútiles nostalgias.
    Te sigo leyendo, cada vez más.

    Feliz fin de semana.

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  5. Vaya José María, que deprimente relato, se supone que un cumple es alegría, a menos que no estés reñido contigo mismo, algo me huelo de eso.
    No seas presumido, que cumplir años es muy guay y no pasa nada. Que mal carácter gastas a veces eee
    A mi me metes un chasco de esos y no te doy el gusto de otra ocasión uffff
    Espero que la reunión posterior te fuera mejor que la anterior, aunque esa no fuera una reunión premeditada jeje
    Ten un buen finde, besitos azules muasssssssssss

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  6. Gracias a todos por vuestros ánimos, hoy me encuentro mejor, como loco estoy con mi nuevo portaminas Faber Castell preparando nuevos relatos, sobre todo el de la Tienda de las Ilusiones, que ya pronto abre.
    Y Leonard sigue susurrándome al oido sus Viejas Ideas, y Auster me relata su Invierno.
    Que bonita es la vida, no?
    Gracias por leerme Elena, perdóname por favor por haberte contestado así ayer en la Polaca, y a Isabel, y a JL.

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  7. Jose Maria , tu comportamiento es normal , es lo que pasa cuando se llega al umbral de los 30 tacos , pero míralo desde otra perspectiva , lo importante es llegar a ellos y quedarte siempre en los mismos, en el club de los 30.Y un mal día lo tiene cualquiera , luego lo piensas en frío y sonríes.Felicidades presi!!! No sé si darte un beso , por si aun quieres soledad y me lanzas una mirada mortífera ..jeje

    Aun así , me arriesgaré.Besitos!!!Al menos espero haberte hecho sonreír, con eso me doy por satisfecha :)

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  8. Vaya, José María, ¿Así nos ponemos con el paso del tiempo? Curioso. Recuerdo que alguien me dijo que los 20 se van volando y que los 30 se aprovechan más. Y en mi caso, eso no es cierto. Los 30 se me están yendo a la misma velocidad de los 20 y me temo que si esto es esencia vital, los 51 problemas llegarán muy pronto. No obstante, el relato desprende tal abatimiento nostálgico que llega a parecer muy acertado sumar uno a un número redondo como cincuenta para potenciar más la sensación. Opino que toda la oscuridad tiene un puntito de luz, pero he de confesar que en tu texto no la he encontrado por ningún lado. El personaje se muestra huraño, desgraciado y rendido a sus problemas. Ni la vuelta de la gaviota y el paso de la tarde suponen alivio y ni siquiera utiliza los recuerdos para intentar sonreír. Felicitar a una persona en este estado de ánimo me parece hasta peligroso ^_^. Esto ya es irme por las ramas, cosa que hago con frecuencia, pero he creído ver entre líneas una crítica sutil a esa importancia superior que le damos a cumplir años y a ese día en concreto. Cualquier día es maravilloso y merece la pena vivirlo. Qué más da que las medidas de tiempo te digan que hace x años que naciste, o x años que te sacaste el carné de conducir. “¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son” Me parecen muy acertados los versos de Pedro Calderón de la Barca con respecto a tu texto de los cincuenta y un problemas.

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  9. Jose María, ya lo celebraremos con un cafecito con un chorrito de coñac.... que pasados los 51 llegan los demás y no pasa nada, una arruga más, solo eso..bsss

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