viernes, 30 de marzo de 2012

Tarde de otoño

Tarde de amor
frente a las aguas frías.
Vuela el cielo sobre el gris del mar
y no se hunde,
porque lo empuja tenue,
el rizo blanco de las olas.
Sentados tras el cristal calmado,
que al viento hoy sostiene,
un hombre, ya vivido
y una mujer, que esconde
entre las luces verdes de sus ojos
una pasión dormida,
conversan distinguidos.
Ella lo mira a él
y sus manos se agitan
en un intento fugaz.
El contempla sus manos
y vuelve a sus ojos
y luego a la oscura de susurros lejanía.
La música, plagada de poesía
envuelve su silencio.
Es tiempo de otoño,
sutil melancolía.

8 comentarios:

  1. Isabel, me he imaginado un momento romántico y tranquilo de una pareja. Un barco meciéndose en medio del mar. ¿Voy descaminado?

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    1. No, si eso es lo que te ha sugerido me parece genial, porque eso es lo bueno de la poesía que a cada uno lo guía en su propio barco. Me encanta llegar a mi público!!!!

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  2. Isabel has convertido un otoño perenne en una tarde de amor.Un silencio lleno de música , la sutil poesía que renace de esos ojos verdes y esa pareja de enamorados.Muy bello , una pincelada con broche romántico .Te felicito.Un saludo.

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  3. Cada vez que tengo pena,
    me voy a la orilla del mar,
    a solas con las olas.

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  4. Un poema tranquilo y sugerente. Pero creí que estábamos ya en primavera! Jajaja...
    Me ha gustado mucho, Isabel

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  5. Es bonito este poema, te lo has currado , si no te sienta mal una crítica constructiva me contestas aqui en el comentario y te la hago, vale?. Pero es bonito.
    Besos...

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  6. Semáforo en ojos verdes,
    respuestas en ámbar,
    nostalgias de primavera.

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  7. Propongo que se haga un poemario con los inceríbles comentarios de Hugo.

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