sábado, 31 de marzo de 2012

VERDE ( Naturaleza I )

Me desperté con una sensación rara, que nunca 
antes había experimentado.
Tenía una opresión en el pecho que me impedía
respirar libremente y casi no podía moverme.
Por encima de mí, estaba el cielo y algunas sombras 
verdes que se movían, tal vez mecidas por el viento.
Percibía un olor fresco y fuerte, como el de la hierba 
recién cortada.
Y sí, me balanceaba arriba y abajo.
Unos nervios o filamentos muy finos me rodeaban.
Percibí un ligero cosquilleo en mi cuerpo, como si 
algo  se moviera sobre mi piel, pero no podía precisar 
el qué ni el dónde.
Estaba desorientado y me puse a pensar muy seriamente 
en mi situación.
Y de pronto lo comprendí:
Había estado soñando que era un hombre.
Pero ya estaba despierta.
Todo volvía a la normalidad y era de nuevo la sencilla 
hoja de acacia que había sido siempre.

6 comentarios:

  1. Bonita descripción del movimiento de una hoja: "me balanceaba arriba y abajo". Me pregunto que soñaría que hacía como humano. Me ha gustado, José Luis.

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    1. No sé lo que soñaría, pero casi mejor que se quede como hoja...

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  2. La hoja de la acacia,
    siempre verde y mimosa,
    símbolo de vida y ritual.
    .
    . .

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  3. Buen punto de vista! muy original, eres un tipo (sí, esa es la palabra: tipo) muy creativo. Yo pensaba que después de la juerga que te corriste anoche no escribirías en una semana, pero te has levantado muy fresco, como una hoja de acacia.

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    1. ¿Porque crees, JM, que he tenido ése sueño vegetal? Las bolitas que acompañan a las hojas de parra modelo "Ribera de Duero" hacen estragos.

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    2. Yo creo que has tenido un sueño vegetal sencillamente porque tenías una cogorza histórica, jajaja. Y así salen relatos buenísimos!

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