viernes, 23 de marzo de 2012

VIAJANDO HACIA GRAHPI

Hago un alto en Möor antes de emprender la última etapa de mi viaje. Aquí la noche es tranquila y clara, tengo una vista maravillosa de Raajkavor, el planeta de los dos anillos, aunque desde cerca, los anillos no son tan hermosos como en mi tabla de estudio. Möor está desolado y cubierto por una capa de hielo.
Desde que interceptamos la rudimentaria sonda enviada por los Grahpienos hace 215 tiempos, en Lüjfandor estamos inquietos y sorprendidos con el descubrimiento hallado en la cápsula.
Espero no tener problemas en localizar a Ludwig y lograr que me explique cómo, en un planeta tan salvaje y poco desarrollado, alguien ha sido capaz de juntar simples unidades sónicas y obtener un bloque de tan extraordinaria belleza, que ni siquiera las mentes más poderosas de Lüjfandor son capaces de comprender.
Mañana partiré hacia Grahpi para intentar contactar con ése tal Beethoven, el constructor del bloque sónico etiquetado como “Novena Sinfonía”.

3 comentarios:

  1. Novena sinfonía de Beethoven ,sonido de creación , inspiración dada en cuerpo y alma ," Himno de la alegría " , seguro que el cielo disfruta de esta melodía .Jose Luis ,si consigues descubrir el enigma , no olvides de revelarlo.Un saludo.

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  2. Me ha gustado mucho esa perspectiva donde nosotros somos el espécimen a observar. Interesante.

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  3. Acude a mi mente Julio Verne aventurando en el universo del sonido.
    Sintonizando la máquina del tiempo, quizás se module la frecuencia de Ludwig.
    La belleza sigue siendo como un rayo, además de resplandecer, resuena y hasta fulmina.

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