jueves, 5 de abril de 2012

Un temor obsesivo


- Sabía que algún día volvería.

- ¡Es imposible! Yo misma fui a recoger sus cenizas al tanatorio. Tengo su certificado de defunción. Y después de tantos años…

- Lo sé, lo sé. Pero tiene que ser él. ¿quién sino tu marido podría describir casa rincón de tu cuerpo con tanta precisión? Escucha como habla de tus movimientos en la intimidad: ”… conozco la silueta de sus hombros a través de la mampara de la ducha, la simetría de sus pechos, el contorno de sus caderas en armonía con su cintura, la cadencia de sus pasos cuando se aproxima a la cama, la forma insinuante de bajarse las medias frente al espejo como si supiese que alguien la está observando…” Querida, solamente quien ha compartido tu cama puede ser tan preciso.

- Cariño, ya he reservado los billetes.

7 comentarios:

  1. De nuestros temores,
    líbranos Señor,
    este domingo, Resurrección.

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    1. Felicidade Elena. Me gusta como lo has resuelto.
      Un abrazo

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  3. bueno Elena, muy bueno ¡¡¡¡

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  4. Muchas gracias a todos. No había vuelto a entrar. Besos.

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