viernes, 13 de abril de 2012

VALENTINA


Querida Valentina:

No sabes cuántos años llevo escribiendo esta carta... toda una vida en realidad. Te pido indulgencia porque mis manos ya no son las de antes, nada es como antes. De repente se quedan como agarrotadas, entonces no puedo seguir sosteniendo mi Montblan, tengo que pararme, tomar mis medicinas y concentrarme en la respiración...

Esta técnica la aprendí en mi juventud, antes de tu "llegada", en un curso para ser profesor de yoga. Fue en Nassau en Las Bahamas, pero la verdad que solo duré unos días. Eso parecía una secta: demasiados horarios, ayunos y rezos... pero bueno, algo positivo me ha quedado.

¿Por donde iba? Ah. Si, te estaba diciendo que todos estos años mis pensamientos han sido colmados por tu "presencia". Fuiste, mejor dicho, pudiste ser lo más valioso de mi existencia. Lo que pasa es yo entonces era muy ingenua, muy cobarde, inexperta... tuve miedo... entonces tomé la decisión equivocada.

No ha habido noche en la que no aparecieras en mis sueños. Siempre vestida de azul y sosteniendo en tus manos una vela encendida. Yo luchaba por retener esa imagen, luchaba con todas mis fuerzas, pero nunca lo conseguía. Me despertaba llena de sudor y con mucho frió, entonces me levantaba y iba al estudio porque allí había un grabado de Picasso donde aparecía una niña portando flores y una vela, igualita que tu... Dios, ¿Cómo se llamaba ese cuadro? Si justo anoche lo tuve delante de mis ojos.

Lo peor de llegar a vieja es esto de la memoria, y lo de las manos y lo de tener que moverme como una tortuga, una tortuga cuyo caparazón se ha quebrado para siempre.

Perdóname hija, pero no puedo seguir.

-Mamá, mira lo que he encontrado en el sótano, es una carta de la abuela. ¿Quién era Valentina? ¿Una hija secreta? ¿ Entonces...tienes una hermana?

-Te he dicho mil veces que no hurgues en mis cosas.

-La he encontrado en la novela que tengo que leer, Madame Bovary. No sabía que tú la tenías.

-A tu abuela le pasó lo mismo que a Emma, de tanto leer novelas malas confundía la ficción con la realidad.

1 comentario:

  1. Es un relato buenísimo ¡Enhorabuena! Qué bien combinas tu también la ficción con la realidad. Espero más como este. Gracias

    ResponderEliminar