jueves, 24 de mayo de 2012

De gaviotas y tendeeros

                                                                       


Por Nuestra Señora de la Luz
bajaba el levante, derrotado
ya sin aire venía
arrastrando sus chanclas, por el empedrado.

Y al Playa Blanca vino a caer
una mesa libre al fin,
media de hurta y una cañita, por Dios
en la placeta de San Martín.

“Míralo, por ahí viene el otro”,
“el que faltaba”, dijo la Ana
a la puerta de su tienda
la Hierba Sana.

“Tiene guasa la cosa, que jartera 
asín desde marzo a enero”, contestó el camarero.
Se levantó un remolino, que voló las servilletas
y agitó los tendeeros.

Vaya gracia de pueblo,
tanta droga, tanto aire, to desecho,
si no fuera por las murallas
y las vistas del estrecho.

Unos niños en la orilla
dos gaviotas muertas de risa
tres nubes que salen corriendo
tú me sonríes, y yo sin prisa.

3 comentarios:

  1. me encanta Jose Maria!! :D enserio muy bunito muy ligero de leer y placentero, arriba el tendeero jajaja me ha encantado :)

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    1. Gracias Jorge. es un poema ligerito y fresco, para la temporada. Me alegro de que te guste, el tedeero al final voló, era un ponientazo de esos que no paran ni las murallas de la Alameda, que ya son altas.

      Disfruta del fin de semana y buena suerte con tus exámenes!

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  2. Me gusta tu poema, porque es como un cuadro impresionista, lleno de pinceladas de color que unidas plasman de forma magistral una escena en la que están contenidas muchas historias.
    Buen domingo

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