miércoles, 13 de junio de 2012

Carta desde mi corazón.


Amada mía:

Ha sido muy duro decidirlo, pero te dejo. No puedo seguir así. Nuestra situación va de mal en peor y no le veo arreglo, no le veo futuro, y yo quiero continuar mi vida. Esta no puede terminar aquí, contigo. Sé que me llamarás cobarde, traidor, o algo peor por abandonarte en estos momentos tan difíciles, pero si no me marcho ahora, ya no lo haré nunca.

No negaré que tuvimos tiempos mejores, más felices, donde hubo algo especial, que nadie más tenía. Recordaré los veranos en la Costa del Sol, los inviernos en Sierra Nevada, los domingos de futbol… También recordaré con pasión la final del mundial. Aquellos pocos días lograron ocultar el deterioro de nuestra relación, pero ambos fuimos felices con la mentira. Sin reproches.

Al final, he hecho caso a mis padres, que desde hace tiempo me decían que no me encerrara y que saliera, y eso es precisamente lo que he hecho: he salido a conocer a otras. 

Te deseo lo mejor. Sé que tienes la fuerza y el coraje necesario para salir adelante, y eso hace un poco más fácil mi partida. Te dejo sin saber si volveremos a estar juntos, o tan siquiera vernos. Eso sí, esté donde esté, siempre te llevaré en mi corazón, amada España.

Te quiere,

Un parado.

10 comentarios:

  1. Buen punto de partida, Daniel.
    Elocuente confesión y despedida, amerita más de una respuesta, cada región de España tiene su propia sensibilidad; los flujos migratorios son
    cíclicos, necesidad, aventura, horizontes, pasión y muerte.
    Sugiero responder esta emotiva carta a cada uno de nuestros compañer@s desde su personal circunstancia.
    Coincidentemente,
    Hugo

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  2. ¿La has soportado cuando era pobre y ahora que va ha heredar
    cien mil millones, la dejas por otra? Me lo explique.

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  3. Uf Daniel que sorpresón!, cuando te largas? estás aquí todavía para la fiesta de aniversario? eso espero chico porque nos falta alguien que traiga el gazpacho.

    Lo vas a echar de menos en Europa, digo el gazpacho, aunque te envidio en cosa: donde quiera que vayas en Europa (salvo en Italia) no te sentirás gobernado por la Iglesia, como ocurre aquí. Solo por eso creo que merece la pena, ah y por los carriles bici.

    Hasta pronto ! que nos sigas escribiendo desde donde quiera que estés.

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  4. No sean pájaros de mal agüero, je, je, que todavía tengo la suerte de trabajar.

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  5. ¡Todavía hay quien no se ha enterado de lo que significa "ficción"!
    Aunque, Fanathur, reconoce que esto tiene mucho de realidad. Y si no que me lo digan a mi que tengo una hija 5 horas adelantada y un hijo 6 horas atrasado. Pero creo que el protagonista hará mejor si se va un poco más lejos, porque Euopa esta ya agotada.

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  6. Hola, Elena. Como dice el anuncio de San Miguel, somos "ciudadanos de un lugar llamado mundo". No concuerdo contigo en lo de Europa. Para bien o para mal, aquí tenemos continente para rato, siempre que nuestros políticos se den una ducha de agua fría, o mejor aún, de realidad. Pero eso, "ya es otra historia".

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  7. Tiene la fuerza para salir adelante, claro que sí, pero sobran ciertos flecos que todos sabemos cuáles son y las palabras no tienen el alcance ni el efecto para solucionarlo. Efectivamente, eso es otra historia.

    No te fíes de las herencias, que suelen traer problemas. Cien millones... Madre mía, los de hacienda se tienen que estar frotando las manos...

    Realidad novelada o ficcíon realizada. Decida usted mismo el epíteto para un texto que es muy atractivo de leer. Y eso es lo importante.

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  8. Me gusta que seamos optimistas! Pero de momento, estoy con el anuncio de San Miguel, ciudadanos del mundo.

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  9. Realidad de un parado perfectamente descrita por un trabajador ¡ eso se pedía de nosotros en los talleres. Me ha gustado mucho la carta.

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    1. Hay parados y disparados,
      parodia de los paridos,
      irreparablemente.

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