lunes, 2 de julio de 2012

A Gustavo Adolfo Bécquer


¿Qué puede ser poesía?
el maestro me pregunta.
Yo no puedo contestar
enfrascado en su lectura.
Alguien de pupila azul
es respuesta que se apunta.
Y ya anidan golondrinas
de ensoñaciones profundas,
y el jardín de madreselvas
sobresale en la espesura.
¿Qué puede ser poesía?
Quizá aire de frescura,
ojos verdes de las náyades
que salieron de su pluma.
Esa niña de ojos verdes
se lamenta y se tortura
a pesar de que el maestro
hace rima en su hermosura
y el laurel de los poetas
iluminan su penumbra.
Fueron largas esas noches
que vivió bajo la lluvia
y en los inviernos helados
en recuerdos, él se escuda.
Y vinieron las leyendas
del maestro, envuelta en brumas
y sonó el miserere
con sonidos de locura.
¿Quizá fue Maese Pérez
quien tocó la partitura?
Puedo escribir sobre ti
y puedo no acabar nunca
pues tus palabras llegaron
a romper la roca dura
del presente incomprensible
que abandona la fortuna
y me lleva a refugiarme
en tu voz hecha de luna.

2 comentarios:

  1. ¿Poesía?

    Arte de lo poesible,
    articulando palabras,
    armonizando sonidos,
    asimilando imágenes,
    acentuando los sentidos.

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  2. Bécquer diría lo mismo que dices tú Hugo. Gracias ^_^.

    Que tengo influencia de Bécquer es algo que digo en voz alta y con respecto a tu comentario, él pensaba realmente que la poesía estaba en cualquier cosa, que era tangible y sensible también, no solo el arte de juntar versos con cierta armonía, articulación, asimilación y acentuación.

    Gracias por unirte a este homenaje humilde a un escritor muy grande.

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