jueves, 12 de julio de 2012

Ruego.


Lanzo al viento este ruego;
quiero la soledad del ermitaño.
Escapar de su fuego,
por tanto que la extraño;
ir a donde no pueda hacerme daño.

4 comentarios:

  1. Hola mi querido Juanjo, es cortito el poema, ahora mismo es lo que me va jeje
    Cuando extrañas a alguien, ciertamente es como si algo te consumiera y minara tus facultades, pues desatinas, estás en fuera de juego, en off, solo con la misma idea fija en la cabeza, aunque huir no me parece una buena decisión, mejor ser fuerte y dejar pasar los días para que todo se suavice y fluya con normalidad.
    Ten un buen descanso mi querido poeta sureño, ahora veré cual cosa has colocado ya, después de esto.
    Besitos azules muasssssssssssssss

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    1. ^_^.

      Una lira simple y sin complicaciomes, de fácil digestión.

      Aunque realmente habla de huir, yo creo que el secreto para que la nostalgia no duela es buscar estímulos diferentes a los que tuviste cuando se produce el abandono.

      Por eo elegí la imagen, porque en ese ambiente, silencio, el murmullo de un río, la mente debe de abrirse a cosas que, normalmente, se escapan de su rutina. Por eso habla del lugar donde no pueden hacerle daño, de la soledad del ermitaño, porque en ese estado "de novedad" es más sencillo apreciar que el mundo sigue y que el daño solo es una parte más del precio que hay que pagar por vivir.

      Ojalá ya estés completamente recuperada y funcionando sin contratiempos. Que tengas un buen fin de semana.

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  2. Muchos han buscado, a lo largo y a lo ancho del tiempo, llegar a ese sitio donde el amor o el desamor, no duela. ¿Al menos alguien lo ha encontrado?

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    1. Ese lugar se llama tiempo, Gustavo. Es el fluir de las cosas lo que acaba almodando los amores, los recuerdos, la propia vida, hasta hacerlas costumbre que dejan de doler.

      Al menos, así pienso.

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