jueves, 30 de agosto de 2012

cena en verano entre poetas

Hoy hablan los poetas
de cosas tan excelsas,
las noche los abraza
en verdes recogidos;
dormita, sosegado,
el perro de la casa,
un suave resoplido
hace temblar su calma.
Ni el mas leve suspiro
se escapa de sus labios
los ojos encogidos
profundos en su asombro
el alma estremecida
en las oscuras sombras.

3 comentarios:

  1. Me parece a mí que el perro es urbano. Y que una charla de trovadores mamados hasta las trancas no es de su incumbencia. Las cosas excelsas a veces, apuntan tan alto que se acaba escapando de la comprensión popular. Y el perro es un sabio de su mundo, y las palabras que resoplan, desde luego, le hace calentarse la cabeza más de la cuenta. Y mantiene la respiración intentando descifrar qué es eso de lo que hablan los poetas, entre vino y nicotina.

    Os dejo aquí el primer verso del libro con el que Álvaro ganó el premio Loewe (o como se diga).

    "Solo puedo decirlo con la canción en blanco"

    Me parece una manera de acompañar una conversación "excelsa" una canción en blanco que haga entendible la "gradenza de las cosas".

    El poema, por su parte, suena bien, Isabel, y tiene un ritmo de lectura que no se rompe. Mantienes un metro heptasílabo que permite la fluidez del texto. Enhorabuena.

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  2. Can cerbero
    certero y versero,
    entre Baco y tabaco,
    silencio cervecero.

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  3. Un poema que solo lo podía escribir quien lo ha escrito.

    Es dulce, íntimo y callado.
    Poesía en silencio, palabras susurradas sin más, miradas de ojos entreabiertos, rimas de verano.
    Felicidades Isabel.

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