viernes, 7 de septiembre de 2012

Fuego en los montes

Nubes, lloved, lloved,
encima de ese monte estremecido
por la roja vorágine infringida
de una mano de mente sumergida
en violencias venidas del averno.
Sean tus gotas, cual lágrimas al viento
ese bálsamo que cure sus heridas,
que devuelva la esperanza a su paisaje
y la alegría al alma compungida.


3 comentarios:

  1. Fuego en los montes,
    hielo en las mentes,
    lamentablemente.

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  2. Un poema de esperanza, de volver a nacer como nace la yerba en primavera. Porque lo ueha ocurrido, es preciso que sea borrado, por la lluvia, por las lágrmas del que no quiere volver a ver algo así. Es necesario curar las heridas y calentar las mentes de los ineptos, buscar un entretenimiento nuevo para la humanidad, porque casos como este, te hace perder la esperanza en el hombre, aunque luego, haya poetas que intenten recuperarla, como tú.

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