lunes, 29 de octubre de 2012

Sábado, Lpaza de la Iglesia

Sábado, Plaza de la Iglesia de la Encarnación
Un día como los demás de la primavera,
con tantos cambios bruscos, la vida misma.
El comienzo llovioso del Alba, furioso, por qué razón, no lo sabía.
Y nosotros, todos, debajo de los naranjos –
que venga el día, la mañana y el ánimo siguen grises…
Mientras esperamos que salga el sol,
entra en la plaza de la Iglesia un coche cubierto de flores,
detrás una muchedumbre en negro, cara triste.
Un ramo de silencio cubre los naranjos.
De la Iglesia se oye el coro, voces lentas y la paz inunde el aire.
Salen, y el coche brillante se aleja lentamente.
La lluvia ya llovizna, quita la última tristeza.
Viene otra gente, vestida de gala.
Una abuela, orgullosa, abraza con mucho cariño una ovillo de bordados y seda.
Un bautizo, sonrisa en blancos encajes, alegría multicolor.
El sol ya se asoma detrás de las nubes.
Manda rayos transparentes y esperanzados.
Otra niña vestida de esperanza.
Los familiares de las pequeñas se cruzan con otra gente vestida de gala,
otra alegría en los ojos, de la boda.
Ya es mediodía caluroso.
El ruido de las voces está en otra ola, de la alegría.
De los callejones de alrededor entran mujeres vestidas de lunares,
flores grandes marcan el día de Romería…
El sol - buscando la sombra.
La lluvia y el calor juegan al escondite con el viento,
un pajarillo, un  pequeño punto negro, canta en la sombra de la palmera.
           
              25.05.2012, Marbella

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