domingo, 7 de abril de 2013

TIEMPO DE SUPERVIVIENTES


            El Libro de nuestro amigo y compañero Pepo, “El tiempo de los bárbaros”, respira por sí solo, como un animal pacífico, enorme. Como un oso que se desplaza por la nieve blanquísima de su portada. Se te acerca lenta y pesadamente, a veces se desliza juguetón por el hielo de la transparencia y finalmente se abre en un abrazo peludo y cálido que te atrapa...

Pero es más, es un reducto de pensamientos exhalados desde la intimidad, de un poeta que usa, como única defensa contra la barbarie, la palabra. La ligereza del libro engaña, en su interior contiene todas las piezas de un puzle secreto que solo conoce su autor y con el que pretende, lo logrará, lo sé, recomponer el mundo.

Será un mundo de supervivientes, de personas, niños inocentes sobretodo, que dejarán ser y vivir al diferente, incluso al que te evita por la calle, o al que respira cerca de ti. Y así, las páginas de este libro, leve, amigo, se van abriendo dejando al lector una sensación de paso alterno entre vidas paralelas, de un hombre que no defiende nada, o que lo defiende todo en una lectura total, que nos hace más humanos.

Y finalmente, tras pasar de largo despreciando ese botín de guerra que adoran los bárbaros, y mirando directamente a los ojos del lector, que con la respiración contenida ya no sabe que poema leer, Pepo te sopla descaradamente: “Que gran obra, que amor hacia lo humano -se decía- abrirle los caminos de la luz a la azalea”, y te desarma.


3 comentarios:

  1. Es uno de esos libros que hay y que quiero leer tranquilo, sin prisas, para entenderlo bien y por si acaso precisara de relecturas, que no dudo que será el caso. Por eso no lo he empezado, después de la turbulencia de abril, será el momento de empezarlo.

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  2. Con esta reseña, dan muchas ganas de leerlo sin prisas y disfrutándolo.
    Lo releeré, sin duda.

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