lunes, 22 de abril de 2013

Un grupo de escritura y gente maravillosa.


Hay personas que si hablan
hacen subir los precios de la vida
y nos contagian todo el desencanto
que rebosan por cada poro.
Por eso la fortuna
es grande cuando encuentras lo contrario,
que te hace respirar con su presencia
en días señalados.
Y yo tuve la suerte
de contar con personas de este tipo
en la fecha especial del calendario,
cada uno con su nombre y su apellido
dando forma a un único lugar.
Pocos metros cuadrados
sillas humildes con grandes personas
que no te dejan solo.
Por eso, mis amigos de las letras
hoy creo en los milagros de fechas especiales.



A los que estuvieron físicamente, a los que estuvieron mentalmente, a los que llegaron cuando se había acabado y a los que al menos se acordaron. Gracias. Que José Luis me confirme, pero creo que hay que vivir algo así para saber qué tipo de sensaciones aporta. Y estoy convencido, que poco a poco, todos iréis ocupando la silla del protagonista y si la vida nos da permiso, allí estaremos dando una pincelada de color a un día mágico de por sí.

Decir gracias es decir muy poco. Es un gesto indescriptible la generosidad de regalar el tiempo. Y la huella que deja, imborrable.

3 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo contigo, Juanjo. Lo mejor del protagonismo son los amigos que te hacen protagonista.

    ResponderEliminar
  2. Chicos, me escuentro muy afortunada de haber estado con vosotros y con todo el grupo, en las noches tan especiales :)
    es verdad que la amistad es algo muy pero muy especial.
    Esperamos la proxima precentación.

    ResponderEliminar
  3. Lamento no haber podido estar in person , querido amigo, pero estuve in soul...
    De las personas que sólo saber chupar energía no deberíamos ni hablar; mejor dediquemos nuestra atención a los que saben ver luz en una cueva.

    Un beso de sol ( o dos).

    ResponderEliminar