miércoles, 19 de junio de 2013

OTRO CIELO



 
Saqué despacio un cigarro de mi cajetilla de Pall Mall Light. Lo encendí y con una gran bocanada, aspiré el que sería probablemente mi último cigarrillo en España.

Me acodé a la ventana de mi apartamento,  en un tercer piso de un viejo edificio del Madrid más castizo. Observé la  calle. Olía a goma quemada y tubo de escape, olor que emanaba  del taller mecánico situado en el local bajo del edificio enfrente del mío. Pude contemplar como Juan trabajaba como siempre,  inclinado, con su mono azul,  verificando  la puesta a punto del motor de un viejo Citroën.  Tantos años allí, casi diez en esa misma calle, saludándome siempre con el mismo tono afectuoso y cantarín cuando me veía pasar: “Buenos días Elena”.

Luego alcé la vista al primer piso, donde los geranios rojos de la Señora Josefa,  daban el toque de color  al edificio. En el segundo, justo enfrente del mío, un anciano, por lo que supe luego, viudo desde muy joven y sin hijos Don Gervasio,  daba de comer a un loro que metía y sacaba de su casa a la terraza todas las noches con sumo cuidado.

Y el tercer piso, donde llevaba años viendo a Julián, un estudiante de oposiciones, siempre con la luz encendida hasta altas horas de la noche. A lo largo de estos años, fui aprendiendo las historias de mis vecinos a través de unos y otros y las había hecho mías. Formaban parte ya de mi vida.

Ahora yo dejaría de ser la chica joven a la que veían todos fumarse cigarrillos en la ventana mirando al cielo. Desaparecía en dos días y dejaba todo mi mundo atrás. Un trabajo al otro lado del mundo me hacía abandonarlo todo.

¿Qué verán mis ojos desde una nueva y extraña ventana?, ¿qué color me sonreirá por la mañana en mi  nueva vida cuando cruce el atlántico?  ¿Qué nuevas historias me acompañarán en mi nuevo destino?

Apagué el cigarrillo lentamente esbozando una ligera sonrisa. Corrí la cortina de hilo azul de Ikea  que tanto me gustaba.
Una ventana se cerraba pero, estaba segura,  otra se abriría a un cielo nuevo.


Kika PSolero
Junio 2013

 

 

3 comentarios:

  1. Qué hermoso relato lleno de sentimientos, ojala ese cielo nuevo sea bueno para ti.

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  2. Me gusta esa mirada pausada de tu personaje, y como cierra el relato como una cortina de hilo azul; aunque en el cuadro me parezca blanca.

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  3. Muy bueno Kika. Felicidades, este relato es muy tuyo. Casi inconfundible

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