viernes, 27 de septiembre de 2013

A quién interese, parte 3 de 3.

Día 26º
Hace días que no sabemos nada de los informáticos. Solo contactábamos por el sistema interno por si necesitaban algo, pero ya ni eso. Por orden del Comandante tenemos cortadas las comunicaciones por si nos espían con los terminales. Por cierto, no lo he escrito pero es el médico. El caso es que se ha planteado públicamente el tema de la comida porque ya estamos con la purificación de nuestra orina. No imaginé tener que usar las pastillas de cloro. Esto parece el siglo XX.

Día 28º
Hemos realizado acopios de los cuerpos de nuestros compañeros muertos, pero no hemos encontrado a todos. Parece que a los informáticos les está pasando lo mismo. Más zonas están cerradas. Los indicadores de oxígeno están bajos. Eso significa que “sobra gente” y nos estamos preparando para lo peor. Casi siempre llevamos nuestros trajes de exploración y las puertas que conducen a la zona de los informáticos están soldadas, de modo que no puedan sellarnos y dejarnos sin soporte vital. Presiento una confrontación. Karen está preocupada porque no habría medicinas suficientes.

Día 29º
El jefe de comunicaciones, el líder de los informáticos, ha venido a vernos. Una temeridad por su parte, pero supongo que un acto de buena voluntad. Como Karen es también la ayudante del comandante, he tenido acceso a la conversación: están igual que nosotros. Otra vez tengo que dejarlo por escrito aunque no me guste: han decidido eliminar a varios personas por grupo. De este modo nos aseguramos mantener el Status Quo, comida y oxígeno. Creo que es necesario, porque solo tenemos alimentos para uno o dos días más. Y eso que los hemos estado estirando, porque nadie quiere tocar a los muertos. Ahora la pregunta es ¿quién se va?

Día 30º
Nuestro comandante a pedido a siete miembros, la mitad del grupo, que sirvan de avanzadilla para avisar y asegurar la supervivencia del grupo frente a un ataque a los sistema vitales. Tras la visita de ayer, nadie ha hecho preguntas. Se han ido sin comida y sin que nadie les despida. Todo muy natural, salvo para los que sabemos la verdad. Karen se ha quedado mirándome. Me ha parecido ver en sus ojos una pregunta: “¿Lo vamos a permitir?” No tengo ni fuerzas, ni coraje para impedirlo; sencillamente me dejaré llevar hasta donde pueda. Me parece que no saldremos vivos.

Día 31º
Efectivamente ha habido un ataque y nuestros compañeros han caído. Creo que en el fondo todos han entendido lo que ha pasado: selección natural, dirían antiguamente. Asesinato en masa digo yo. Ahora volvemos a tener algo más de comida, pero ¿hasta cuándo? ¿Cuándo será el próximo “ataque”? Hoy casi nadie se ha movido o hablado. Ni siquiera nos hemos molestado en recoger los cadáveres. No tengo fuerzas para seguir escribiendo.

Día 33º
Todos estamos muy excitados porque la tormenta ha cesado. ¿Bajo cuanta arena estaremos? Los informáticos nos han invitado a unirnos a ellos y hemos accedido a un acuerdo común, porque suponemos que vendrán a rescatarnos y no sabemos cómo explicar todo esto. No queda comida, pero el final de la tormenta nos anima a pasarlo por alto.

Día 35º
Ha sido una tarea titánica para nuestras fuerzas, pero hemos logrado abrir un hueco. Tenemos un metro de arena sobre nosotros. Hemos tenido que reabrir en parte el hangar para poder sacar una antena al exterior que transmita que estamos vivos. De cerca de cuarenta personas que habíamos, solo quedamos doce.

Día 36º
Nos han escuchado y han lanzado un lote de comida. A pesar del mal estado de la maquinaria y lo extenuado de nuestras fuerzas, hemos recogido el material. Ahora volvemos a tener agua, comida y medicamentos. Aún no les hemos dicho nada. Cuando llamaron les dijimos que había habido algunas bajas, pero ¿cómo explicar lo ocurrido? ¿Cómo contarles que en pleno siglo XXI hemos actuado como neandertales? La naturaleza humana siempre está oculta bajo una sedosa vestidura de sociedad, dispuesta a rasgarla y mostrarse brutalmente a los demás. A última hora la Mars Observer ha comunicado que mañana mandarán un transporte para devolvernos a la tierra y nos hemos quedado en silencio mirándonos. El médico ha repartido entre todos unas pastillas para ayudar a dormir y  Karen me ha pedido que nos la tomemos y que no me preocupe: "Mañana todo estará solucionado". Este diario a llegado a su final. Lo voy a dejar junto a la consola del Comandante de la Base con el título “A quién interese”.


4 comentarios:

  1. Buen final. Y ahora entiendo el título.

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    1. Gracias. Se cerró el círculo.

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    2. Se te dan muy bien estas historias por capítulos o relatos largos. Y la ciencia ficción parece inventada para ti. Conclusión: que te dediques más a esto. Un abrazo

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  2. Buen guión. Al final acaba bien. Me gusta la moraleja....

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