lunes, 9 de septiembre de 2013

Estilo: el ADN del escritor.

¿Qué es el estilo de un escritor? Todos sabemos lo que es aunque no podamos explicarlo. Somos capaces de saber quien ha escrito una novela con solo leer un capitulo e igualmente sabemos como será un libro con solo conocer a su autor.

El estilo es la forma que cada escritor tiene de ver el mundo; su manera de mostrarnos a los personas, sus circunstancias y la trama de sus invenciones.

Ahora bien, como el estilo define a cada escritor, es pues, personal e intransferible. Y aunque algunos traten de cambiarlo, se enfrentan a un enemigo invencible, ya que volverá a su estado natural. El estilo evoluciona con cada relato, cada persona, cada palabra; solo así varia.

Luego si no podemos modificarlo, ¿significa eso que el estilo condiciona nuestros relatos? ¿Estamos avocados a ser esclavos de una forma? No. Vivimos en simbiosis con este ser oculto que habita en nuestro interior y a través del cual se nos reconoce.


¿Te atreves a reconocerme tú?

5 comentarios:

  1. Yo creo que un verdadero "buen" escritor no debe encasillarse en un estilo. Son muy aburridos los cantantes que siempre cantan igual o los cocineros incapaces de variar una receta, etc... pero todos sabemos que ser original y vérsátil no es nada fácil.

    ResponderEliminar
  2. Hay que sorprender, pero lo cierto es que el relato que escribas, la historia, la novela... tendrá ese no se qué tuyo tan inconfundible. Intentar cambiarlo es difícil quizás con esfuerzo se pueda. Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Gracias, compañeros por vuestro comentario. Creo que el estilo va con el escritor y evoluciona con él. Como dije antes, " cada relato, cada persona, cada palabra". Seguro que un relato de Vargas Llosa de ahora, difiere bastante de uno de hace veinte años.

    ResponderEliminar
  4. Yo creo que tenéis razón. La voz poética se quiera o no tiene un enlace inseparable del escritor y, al igual que cada día o cada año que pasa no somos los mismos, nuestras palabras tampoco: maduran con nosotros en nosotros y el escritor con el lenguaje recíprocamente influyen en la madurez de cada uno, el lenguaje también madura con nosotros y nosotros en cada una de ellas: dudo que la palabra "amor" significara lo mismo hoy que hace muchos años atrás pero, fíjate, ahí sigue, al igual como nosotros sin aparentemente cambiar pero lo ha hecho. Claramente esto es porque las palabras representan conceptos y los conceptos los interpreta uno, si quien los interpreta cambia -madura-, su interpretación también. Bueno, que "me enrollo". Las palabras que componen nuestro estilo somos nosotros mismos pero como nos vemos reflejados en el lenguaje, son el reflejo nuestro en ese espejo llamado "lenguaje". Saludos y abrazos a todos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Jorge, por tu acertado y siempre valorado comentario. Saludos.

      Eliminar