lunes, 2 de diciembre de 2013

Plagio Creativo.

La Maga bajaba por Puente Málaga.  Yo, entré al café de la esquina, para esconderme de ella, e inútilmente de mi mismo.  No quería encontrármela. Tener que explicarle que sólo podía quererla en las coordenadas precisas de la novela. Hoy, apenas recuerdo mi nombre: Horacio Oliveira.  Ya no soy un personaje, soy un hombre de papel.

(De la novela: Rayuela de Julio Cortázar)

5 comentarios:

  1. Muy original, como todo lo tuyo, Gustavo.
    Por cierto, ¿se puede leer en cualquier orden?

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    1. Reconozco que no se me había ocurrido lo que tu señalas. Es muy buena la idea. Siempre escribimos algo más de lo que queremos o creemos escribir.

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    2. Reconozco que no se me había ocurrido lo que tu señalas. Es muy buena la idea. Siempre escribimos algo más de lo que queremos o creemos escribir.

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  2. Muy buena reflexión, Jose Luis. Yo lo he intentado y sí, se puede leer en cualquier orden. A ver que dice el autor.

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    1. Autor confiesa que no pensó en lo que dijo José Luis. O tal vez, que el plagio creativo me ha salido tan bien que ni yo mismo me dí cuenta.

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