domingo, 2 de febrero de 2014

El reloj de tu mirada


El reloj de tu mirada
es el dueño de mi tiempo,
que se para en tu presencia
suspirando los momentos
que acaricias con tus ojos
llenos de colores nuevos,
como tus atardeceres,
tan íntimos y secretos.
Nos sentamos en la tarde,
la complicidad del viento
le da cuerda a mi mirada
resbalando por tu cuello,
e imaginando el sabor
que podrá tener su beso.
Y luego llega la noche,
mi alma tiembla de deseo,
a pesar del aire frío,
más incluso que mi cuerpo,
que, temblando sin final,
 se consume a fuego lento.
Por la luz de tu mirada
las campanas van al cielo
y cuando la luz se apaga
ha llegado mi momento
de rendirte a la locura
y dejarte sin aliento
con besos interminables
de tus pies a tus cabellos.
Como el rojo de tus labios,
el sol se pinta en el cielo,
y tu cuerpo entre las sábanas
es el lienzo mejor hecho
que he podido contemplar,
museo de amor eterno.
Abres suave la ventana,
das la libertad al silencio,
y dibujas tu sonrisa,
yo te digo que te quiero,
y el reloj de tu mirada
se para, porque es tan bello
ver el sol amanecer
en la danza de tu pelo.

4 comentarios:

  1. pero qué belleza, las palabras danzan. hermoso

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    1. Y el tiempo mece a una mirada nocturna que lee y a un oído calmo que oye.

      Gracias, Nele, por dejar tu tiempo y tus palabras en las rimas.

      Que tengas un buen día.

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  2. Este es más sereno, más libre, y lo de dar la libertad al silencio me parece....bestial, simplemente magnífico. ;-)

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    1. Tengo que confesar que este es más antiguo, que lo he rescatado para mover el blog. Lo escribí con dosis grandes de cafeína jienense y aliento de Almería, con chakras de Córdoba y así he repasado el karma de Andalucía ^_^.

      Gracias por las palabras JM.

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