viernes, 2 de enero de 2015


Hay ráfagas de luces en el cielo
que nievan sus destellos cual cometas.
Las contemplo abrazándote y las grietas
que rompían a mi alma, alzan vuelo.

Porque tu abrazo es mucho más que mi consuelo,
tu sonrisa mi más preciada meta,
y mi calma es tu aroma de violetas,
se pintan de esas luces los anhelos

dispuestos a querer protagonismo
en muchas noches más igual que esta,
soñando reinventar romanticismos.

Las heridas curadas ven la cuesta,
no asusta caminar por los abismos
si llevo de la mano a mi respuesta.

1 comentario:

  1. Juanjo, los trenes de la escritura no son largos, y el vagón de la poesía es breve y enganchado a la cola. Pero siempre espera, y sus asientos de piel vieja llevan impreso el nombre del viajero.
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