viernes, 9 de enero de 2015

Senda iluminada


Delira el corazón
en esta oscuridad hecha de sombra,
y pierdes la razón
mientras tu alma se escombra.
Pero entonces, la luz que a ti te nombra

le da un sentido a todo,
se concentra en el punto donde pisas.
Y en todos mis recodos,
la luz de tu sonrisa
recuerda que el soplido de la brisa

acaricia el existir
tan lleno de sentido si mi puerta
te llega a percibir
de par en par abierta,
sumido en esa luz que en ti despierta

la creencia infinita
de inventar el futuro en tu mirada
tan cómplice que grita
que ya no pasa nada,
que hoy eres mi senda iluminada.

1 comentario:

  1. Gran poema. Nos da miedo cambiarnos a nosotros por miedo, inclusive, a mejorar.

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