sábado, 25 de noviembre de 2017

Traicióname

Traicióname.

 
Una de las ventajas de vivir en una gran ciudad es que puedes callejear y no  salir nunca de ella. Hace unos meses llegué demasiado lejos dentro de Málaga, mi bicicleta  encadenada muchos pasos atrás, en un café de fanáticos ciclistas. En un muro de la última calle un graffiti, cuatro lineas contundentes y despechadas: “Lorena: no sé quién eres, ni te reconozco, ya no te encuentro, ni te quiero”.

Ahí se terminó la caminata. ¿Quién escribiría eso sobre un muro tan alejado?, y ¿quién iba a leerlo?, parecía escrito justo antes de que se acabara el mundo. Un mensaje escueto, sin una falta de ortografía, con un deje de amargura, tan poco poético como una navaja recién afilada. Probablemente su autor tiró con rabia el spray de pintura negra en el primer contenedor, se encerró en su cuarto durante una temporada, y ahí se descubrió a si mismo, ahí supo por fin quien era. Ahora desconocía a Lorena.

Volví al café y liberé mi bicicleta negra. No es fácil encontrar el momento idóneo para sentarse con uno mismo y pensarse. Yo lo suelo hacer pedaleando.

El carril bici de poniente zigzaguea entre jardines y el mar fiel a su lado, siempre ahí, tan azul, tan obvio. ¿Hacia dónde vamos si no sabemos quiénes somos?, qué sentido tiene lo que hacemos si no encaja con nuestra persona (para presumir de coherencia, nada menos), cómo planeamos un viaje para que te llene de verdad, qué libro leer y hacerlo tuyo, qué música escuchar y que te haga temblar. ¿Cómo vamos a hablar con sinceridad si no nos conocemos, cómo defenderemos principios, ni siquiera meras ideas? Y más importante aún: ¿cómo vas a vivir contigo mismo cada día si no estás seguro de ser Tú quien vives?. 

Cuando te sientas a solas y cierras los ojos, ¿quién eres?

Los huecos de silencio entre palabras, y la frase no pronunciada, lo que queda al decir nuestro propio nombre, el temblor que provoca cuando alguien lo pronuncia en la calle.

Somos, más que nada, todo lo que no hemos visto, todo lo que no hemos viajado, todo los que nos queda por escuchar. Estamos en todo los que nos queda por conocer, tanto lo ignorado por desidia como lo no querido por miedo.

Podemos ser todas las personas, vivas y muertas, que dejaremos de conocer, y que ya nunca nos servirán de espejo, para sabernos vivos, para comprendernos. Las conversaciones que no tenemos, también las apenas iniciadas y las que quedan a medio camino. Nuestra esencia está en el espacio que se esconde entre pensamientos lentos, en esas raras mañanas sin nada que hacer, somos la respiración que no sentimos, los gestos no estudiados, los pasos por dar. Y las medias vueltas inesperadas, por un si acaso.

El carril bici se hace interminable hacia el este, donde la costa parece evaporarse y el mar se ensancha. Por allí vivo. Una mirada perdida nos define tanto como una mano apartada con desgana, o un beso sin querer, un lamento a destiempo o un suspiro ajeno.

Nos da forma el tiempo, el que recordamos y aún más el olvidado, el tiempo invisible que nos rodea ahora, el que nos acucia al amanecer y el que se nos muere en brazos al caer la noche. El tiempo que despreciamos por inútil y el que vendrá galopando, somos todos los instantes; tanto los odiados como los detenidos por el deseo. 

Pero sobre todo seremos las mentiras. Todas las mentiras que nos quedan por oír, incluso las medias verdades que descubriremos a hurtadillas. Las verdades nunca nos definirán porque ya están mas que juradas y escritas. Y, agazapadas detrás de las mentiras, están las grandes formadoras de la persona: las traiciones. Mas que las intuidas, serán las inimaginables, las más podridas traiciones. Las que nos dejan paralizados, con la boca abierta y sin reconocer este mundo. Las que te tumban como un golpe de viento, las que te aplanan la personalidad y te la recortan como si fuera un muñeco de papel. La maldita Lorena lo dejó sin aliento. Ya sé quién irá a leer el muro cada día.

Encierro la bici en la oscuridad del trastero. Ese aire que nos falta ahí dentro, ese vacío que queda, es lo que somos. Traicióname. 


       José María Sánchez Alfonso, 2017

sábado, 11 de marzo de 2017

Sentido

¿Por qué tiemblo si te acercas
a la cumbre de mis miedos
y le das vuelta a la tuerca
que me empuja hacia el sí puedo?
Porque tú tienes la llave
para abrir todas las claves
del hogar del equilibrio.
Cuando tengo una caída
al abismo del vacío,
siento el fondo menos frío
cuando estás cerca y me cuidas,
de tu mano me levanto
y le das largas al llanto
que provocan las heridas.
¿Puede ser que haya nacido
para haberte conocido?
Si esto fuera de otro modo
no le vería el sentido
al andar por este lodo
que es el tiempo si no estás.
Así que quiero creerlo,
que ya estabas en el mapa
y de luz eres mi etapa
y me esfuerzo en merecerlo.
protegiéndote y cuidándote
y buscando tu sonrisa
cada día sin la prisa
que se esfuma contemplándote
y te digo que aquí estoy
cuando nada salga bien,
y que sepas que no voy
a dejar de proteger
a tus ojos que me hechizan
porque tú eres el motivo
de que invente un adjetivo
que te pueda describir.
Porque los que hay no valen,
para describir tu magia
que las palabras presagian,
pero luego no te salen
y parecen siempre pocas
cuando tus ojos me tocan
y no puedo pedir más;
simplemente porque existes
y mi mundo es menos triste
sólo porque en él estás.

viernes, 10 de marzo de 2017

La perfección

La perfección. Quien dice que no existe
es porque no te ha visto caminar
descalza por la espuma de ese mar
que brilla de galaxias cuando viste

tu piel aguamarina que resiste
el paso de los años sin cambiar
la lana de su tacto de azahar
y el aroma de una vida menos triste.

La perfección es verte amanecer
sin maquillar que te hace aún más bella.
La perfección es verte atardecer

reluciendo en el sol que en ti destella.
La perfección es verte anochecer
para ver que das luz a las estrellas.

jueves, 9 de marzo de 2017

Vida

Entre tus labios olvido
mi dieta vegetariana.
Amo su sabor a vida
y no a sangre ni a matanza.
La sonrisa que dibujan
treinta y dos estrellas blancas
es una estancia en el cielo
y el final de la añoranza
que golpea en ocasiones
y se calma si me abrazas
mientras tus labios susurran
que aquí todo sigue en calma.
Esos dos cometas rojos
de canciones, de esperanzas,
de compañía y de aliento,
son el portal de la magia,
el motor que mueve todos
los latidos que no fallan.
Es el sustento infinito
donde la vida se alarga
en el elixir etéreo,
la promesa de un mañana
lleno de emociones nuevas
y de nuevas enseñanzas.
Esas curvas de los sueños
son el portal del Nirvana
donde está la voluntad,
donde nacen las palabras
que se entienden sin ser dichas
si mi palma entre tus palmas
va olvidándose del frío
y renazco en tu mirada
y la vida continúa
donde la muerte se para.
Y es que basta una caricia,
y es que basta una mirada
para comenzar de nuevo
el camino hasta tu alma,
porque allí brilla el sentido
que yo siento si me abrazas.

miércoles, 8 de marzo de 2017

No existe

No existe mejor tiempo que el que gasto
contigo compartiendo sinsentidos,
que llenan con tu magia los latidos;
y sólo tu presencia, me da abasto

Oídos que se pierden en el vasto
universo de sueños y sonidos.
Tu mundo me encontró estando perdido
y tu sonrisa borra lo nefasto.

Que la vida contigo es más sencilla,
le das música y luz al que tuviera
la suerte de mirar a tus mejillas

cantar este momento que quisiera
ser eterno entre aromas de vainilla
y eterna melodía en primavera.

martes, 7 de marzo de 2017

Me encanta

Me encanta cuando sonríes
y llenas todo de música,
bailando un vals con el alma
en la pista de la luna.
Me encanta cuando me miras
y llenas todo de espuma
de tu jabón de jazmín
que comparte y que susurra
que los mejores momentos
llegan cuando tu cintura
derrama lluvia de estrellas
y la magia de las brujas.
Me encanta cuando me abrazas
y mis pedazos se juntan
en un hombre más completo
si tu sonrisa lo empuja
a saber que día a día
más me encantas y me gustas.

lunes, 6 de marzo de 2017

El tango de las flores

Suena el tango de las flores
por el suelo donde pisas
y en el viento tu sonrisa
llena todo de colores
que tú haces más hermosos
y un hechizo poderoso
va en el viento de relente.
Los colores por ti vibran,
luz de la naturaleza
y no existe más belleza
que la que en ti se calibra
con el susurro del río
que te da el aliento frío
que ahora mismo necesitas
para que brille la noche
y se haga más bonita
y al final te ponga el broche
de gemela de la luna.
Sigue sonando la música
con tus pasos por el bosque,
hechicera de la noche
que pasea con su túnica
por los bajones de ánimos
y que busca un verso cálido
que ahora mismo te regalo.
Sigue el tango de las flores
y sonata de sirenas
y una luz de luna llena
evapora tus temores
evapora mis temores
en el canto de la brisa
que me dice que yo puedo
no hacer caso hoy al miedo
y pintarte una sonrisa.

domingo, 5 de marzo de 2017

Prefiero.

Prefiero una mirada a una promesa;
unos brazos que abriguen cuando llueve,
silencio, para ver caer la nieve
y paz, para que el alma siga ilesa.

El viento no se lleva cuando besas
un gesto tan enorme como leve;
dice más la sonrisa pura y breve
que la voz que te guarda la sorpresa

de cambiar todo su significado.
La vida llega a ser menos macabra
sin nudos de promesas del pasado.

Yo puedo ver la luz en lo que labras
y tú ves que en la rosa que he dejado
está lo que no dicen las palabras.